Una nota escrita por un exempleado de Google asegura que el departamento de recursos humanos de la compañía y un vicepresidente de la misma lo presionaron para que dejase de proponer y discutir iniciativas en pos de la diversidad en los foros internos de la compañía, algo que en última instancia provocó su salida de la compañía.

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El documento, que fue escrito en 2016 y compartido públicamente esta semana, supone una fuerte contraposición a las alegaciones hechas por los antiguos empleados de Google James Damore y David Gudeman en un juicio por discriminación que han presentado contra su antigua empresa. Damore y Gudeman claman que Google favorecía las voces pro-diversidad dentro de la compañía discriminando las posturas más conservadoras. Sin embargo, este nuevo documento ilustra cómo los empleados que hablaban en favor de la diversidad también eran reprendidos, y que altos ejecutivos de Google desalentaban las conversaciones en torno a la diversidad.

Cory Altheide, el antiguo empleado que escribió la nota, comenzó a a trabajar en Google como ingeniero de seguridad en 2010 y salió de la compañía en enero de de 2016. Ha publicado recientemente su versión de los hechos en un documento público de Google. Altheide publicó varios artículos y comentarios en los foros internos de discusión donde promovía la diversidad en el entorno de trabajo, siendo castigado y reprimido por ello, según su versión.

De acuerdo al documento, los ejecutivos de Google y el equipo de Recursos Humanos desalentaban cualquier conversación en torno a la productividad (incluso cuando esas discusiones estaban destinadas a incrementarla y fomentar la inclusión dentor de la compañía) porque, tal y como llegó a afirmar un vicepresidente, fallaban en “apoyar a una amplia variedad de puntos de vista”.

En una publicación de su blog, Gudeman caracterizaba las voces pro-diversidad como “un grupo de odio que dominaba la discusión” dentro de Google. La compañía toleraba el “odio, racismo, prejuicios contra los hombres de un grupo pequeño pero muy ruidoso y organizado dentro de la compañía que Google quería usar como vehículo de cambio social”. Las demandas de Gudeman y Damore aseguran que Google discrimina contra los hombres blancos conservadores.

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Sin embargo, el documento de Altheide sugiere que, al menos en un caso, Google intentó suavizar las discusiones en torno a la diversidad internamente.

El conflicto comenzó en verano de 2015, afirma el documento. En el transcurso de varios meses, los empleados se enzarzaron en un debate sobre la representación de género dentro de Google en un hilo interno titulado “Si piensas que el problema de las mujeres en el sector tecnológico es solo un problema de base, es que no has estado prestando atención”. El debate se acaloró bastante, así que tuvo que ser cerrado por Shridar Ramaswamy, vicepresidente senior de Google de publicidad, y Urs Holzle, vicepresidente de infraestructura.

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“Siendo tanto el responsble de diversidad en Google y alguien con un profundo respeto sobre nuestra cultura corporativa, pido respetuosamente a todo el mundo que pare de discutir en este hilo” Ramaswamy escribió (el énfasis es suyo) “Google no es un club de debate o una clase de filosofía. Somos un sitio de trabajo y tenemos la obligación de que nuestras discusiones sean respetuosas. Los debates en torno a la excelencia del producto pueden soportar una variedad de puntos de vista y es bueno tenerlas. No creo que pueda decirse lo mismo para los debates en torno a asuntos más delicados como el género, la religión, la raza o la orientación sexual”

Ramaswamy declinó hacer declaraciones para este artículo, redirigiendo a Gizmodo al departamento de relaciones públicas de Google.

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Unas semanas más tarde, Altheide comenzó un nuevo hilo, que llamó “Simplemente haciendo algunas preguntas” en el que señalaba que algunos de sus compañeros de trabajo insistían en enzarzarse en discusiones que, según él, se desviaban de lo que debía ser constructivo. El ingeniero escribió que algunos de los implicados en las discusiones sobre la diversidad lo hacían de maneras en las que quedaba claro que “no era de buena fe” y eso no debía ser tolerado. El post también apuntó a un blog externo escrito por un empleado de Google en el que se afirmaba que “Los blancos no son iguales a los negros”

Su post llamó la atención del departamento de recursos humanos de Google, que pidió que se reuniesen a la semana siguiente, según el empleado.

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“Se me explicó que “alguien” quería saber mi motivación detrás del post del 2 de septiembre llamado “Simplemente haciendo algunas preguntas”. Dije que era información sobre nuestra industria” escribió Altheide “Continué publicando (sin comentarios por mi parte) artículos de relevancia en nuestra industria en torno a prejuicios, discriminación y justicia social, puesto que creía (y continúo creyendo) que son asuntos importantes en los que se puede mejorar”.

Altheide afirma a Gizmodo que habló frecuentemente sobre la diversidad en un esfuerzo por instigar el cambio dentro de Google “Tenía una plataforma que construí para mí internamente en las que señalaba áreas donde nos estábamos quedando cortos, tanto interna como externamente” explicó en un mensaje “Con este tipo de cosas seguro que estarían de acuerdo muchos de mis colegas pero la minoría reaccionaria tiró para atrás muchos de mis esfuerzos en materia de justicia social”.

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A finales de septiembre de 2015, recursos humanos pidió otra reunión con Altheide, según se muestra en capturas de pantalla que aparecen en el documento. Pero cuando entró a la videoconferencia, escribió, se sorprendió de ver a Holzle (el empleado de Google número 8) en lugar de un representante del departamento.

“Urs comenzó afirmando que estaba ahí para hablar sobre mi “preocupante patrón de publicar sobre asuntos que resultaban divisivos ya desde 2013" y para preguntarme sobre mi objetivo con las publicaciones recientes sobre la industria” escribió Altheide en el documento describiendo las publicaciones sin comentario ya mencionadas “Expliqué, de nuevo, que lo que quería era señalar que la capa de presunción de buena fe en muchas discusiones sobre la diversidad no se soportaba con datos, y que los datos mostraban que no todo el mundo estaba actuando desinteresadamente”

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“Hasta donde puedo decir, Urs es de la escuela de “No preguntes, no cuentes” (Don’t Ask, Don’t Tell, en inglés, la frase que resume lo que durante muchos años fue la política del ejército estadounidense en relación a la homosexualidad) con respecto a la diversidad” añadió “La mejor manera de resumirlo es que llegó a decir “si la mayoría de tus compañeros de trabajo son nazis, es mejor que no lo sepas, porque afecta a tu productividad” Altheide escribe que recuerda la frase tal cual se dijo, y afirma a Gizmodo que se quedó tan impresionado cuando la oyó que la apuntó tras la llamada.

Holzle no ha respondido a las peticiones de declaración por parte de Gizmodo.

En un email enviado después de la reunión, según el documento de Altheide, Holzle reiteró su petición para que Altheide dejase de publicar comentarios y enlaces a artículos que discutían la diversidad en el sector tecnológico.

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“Como hablamos, a partir de ahora te pido que evites publicar sobre asuntos controvertidos. Creo que tu intención es hacer Google mejor, sin embargo te pido que evites hacerlo puesto que incitan a otros a comentar en un modo que viola nuestras políticas internas” escribió Holzle, según el documento.

“Supongo que lo que vio fue que yo estaba agitando a los demás, pero en realidad yo estaba intentando consruir una cultura interna” afirmó Altheide a Gizmodo.

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La conversacion y el email condujeron a que Altheide dejase la compañía, según él. La abandonó en enero de 2016. La experiencia de ser reprimido por uno de los primeros empleados y un vicepresidente fue muy intimidante, afirma, y dado su set de habilidades no consideró que fuese posible transferirle a otra posición dentro de la compañía que no cayese bajo la supervisión de Holzle.

“Me marcho porque no confío en Urs. Me asusta Urs. Se introdujo como intermediario en lo que debió haber sido una conversación con mi supervisor y “pidió”que dejase de hablar sobre cosas que a él no le interesa que hable” escibió Altheide.

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“La idea de alterar la cultura por ti mismo es tan estúpida como el mito de la meritocracia con el que está enamorado todo el sector tecnológico” afirma Altheide a Gizmodo “La única manera de siquiera comenzar a intentar crear un cambio positivo dentro de una organización que se ha hecho a propósito con la única tarea de aportar valor a los accionistas es a través de la acción colectiva”

El departamento de relaciones públicas de Google aún no ha respondido a nuestras peticiones de comentarios.

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Puedes leer el documento entero aquí.