Image: Jim Cooke/GMG

Practicar sexo puede ser maravilloso o la peor de tus pesadillas. Que se le pregunten a estas tres especies de animales cuyos actos de apareamiento son sinónimos de extrema y letal violencia, ilusión o desconocimiento completo sobre lo que hay (o no) que hacer. El sexo puede ser muy duro.

De esto va también la pieza de los chicos de SciShow, quienes desgranan la forma en que se aparean tres especies de animales muy diferentes entre ellos: los chinches, un pájaro muy especial y los panda.

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Empecemos con los chinches, cuyos machos, en vez de molestarse por encontrar un tracto reproductivo, simplemente ‚Äúacuchillan‚ÄĚ a su pareja con su pene tipo aguja, clav√°ndolo en la pared abdominal e inyectando el esperma directamente dentro de su cuerpo.

Image: British Pest Control Association.

Una vez dentro, el esperma fluye dentro de la hemolinfa, el equivalente a la sangre en los chinches, hasta que encuentra los ovarios. Suena duro, y realmente lo es para las chinches hembra. Principalmente porque no solo estas punzadas dejan heridas abiertas con riesgos de infección, sino que además el pene como aguja no está exactamente limpio, y puede introducir todo tipo de patógenos dentro del cuerpo de la hembra.

Quizás por ello, las hembras han desarrollado una manera de protegerse a sí mismas: una capa extra en sus abdómenes, justo donde suelen ser picadas, que ayuda a absorber parte del golpe y protegerse contra infecciones.

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Este tipo de actos ‚Äúsexuales‚ÄĚ tan violentos son comunes entre invertebrados y, por motivos obvios, es uno de los ejemplos m√°s extremos, pero a veces, la parte m√°s dura del sexo puede ser encontrar a un compa√Īero dispuesto.

As√≠ llegamos a la segunda especie protagonista, los pergoleros o p√°jaros jardinero (Ptilonorhynchidae), cuyos machos vienes a ser una versi√≥n con alas de los artistas humanos. El macho trata de resolver el problema de la b√ļsqueda de pareja impresionando a las hembras con todo tipo de construcciones e incluso con ilusiones √≥pticas.

Los machos tardan meses construyendo elaboradas estructuras, generalmente con forma de arco, unas habilidades arquitect√≥nicas que pueden llegar a ser muy impresionantes, aunque para ser m√°s exactos, es el dise√Īo interior lo que realmente le interesa a las hembras.

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Image: Construcción de un pergolero (Wikimedia Commons)

Los machos coleccionan y muestran diferentes objetos peque√Īos, como p√©talos de flores, pedazos peque√Īos de pl√°stico o piedras. Algunos hasta dise√Īan sus estructuras con bayas masticadas, saliva, o carb√≥n, Y en el caso de la especie Clamydera nuchalis, tambi√©n arman una ilusi√≥n √≥ptica.

Para ello, los machos acomodan todo para que las partes grandes est√©n lejos del emparrado. De ese modo, cuando la hembra se para dentro del mismo y mira hacia afuera, todos los objetos parecen como si fueran del mismo tama√Īo.

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De su destreza depender√° que tenga √©xito o no. ¬ŅLa raz√≥n? Algunos investigadores creen que gracias a estas construcciones crean una ilusi√≥n a la hembra de que todo el √°rea es m√°s peque√Īa de lo que es, pareciendo ellos m√°s grande en comparaci√≥n con el escenario.

Por √ļltimo, despu√©s de encontrar a una especie que se toma el sexo de forma violenta, y otra que le puede tomar mucho tiempo, vamos con una √ļltima cuyo tiempo precisamente a veces no concuerda entre macho y hembra: los panda.

Muchos animales solo est√°n interesados en el sexo durante momentos espec√≠ficos del a√Īo. Son reproductores por temporadas, lo que significa que, normalmente, un cambio de la longitud del d√≠a durante cierta temporada dispara una serie de hormonas que deja a los animales f√©rtiles y con ganas.

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Image: Wikimedia Commons

Cuando se trata de los pandas gigantes, el tiempo es un problema en contra. Las hembras entran en celo una vez al a√Īo, y tienden a estar abiertas a la atenci√≥n del macho entre un par de d√≠as y una semana, como mucho. Y la hembra solo es f√©rtil por entre 24 y 36 horas de este tiempo, lo cual no deja mucho margen para la reproducci√≥n de peque√Īos pandas.

Por eso criar pandas en cautiverio es tan difícil. En esencia, solo tienen alrededor de un día para que suceda. Y ello asumiendo que ambos animales estén de humor para hacerlo, lo cual no suele o no tiene que ser así. Además, como tienen tan poca práctica u oportunidad para ver a otros pandas aparearse, muchos en cautiverio aparentemente no saben donde va qué y no logran descifrar como tener sexo.

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Aunque suene surrealista, esa es la raz√≥n de que algunos encargados de los zool√≥gicos hayan intentando ayudar a poner a los pandas ‚Äúa tono‚ÄĚ ense√Ī√°ndoles porno‚Ķ para pandas.

As√≠ que si alg√ļn d√≠a has pensado que el sexo entre humanos es complicado, al√©grate de no haber nacido alguna de estas especies. Ellos s√≠ que pueden decir que el sexo es realmente duro. [SciShow]