¿Por qué hay preocupación por el reconocimiento facial?
Un grupo bipartidista de 12 senadores ha solicitado al inspector general de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) que investigue el uso de la tecnología de reconocimiento facial en los aeropuertos. Según su carta, esta tecnología amenaza la privacidad y las libertades civiles, especialmente porque se planea implementarla en más de 430 aeropuertos en el futuro.
En su carta, los senadores destacan que la tecnología podría expandirse sin evaluaciones independientes sobre su precisión o auditorías que aseguren la protección de la privacidad de los pasajeros. Actualmente, aunque el uso del reconocimiento facial es opcional y está limitado a unos pocos aeropuertos, el TSA ha indicado que su objetivo final es hacer que esta tecnología sea obligatoria.
Senadores firmantes y sus preocupaciones
Entre los senadores que firmaron la carta se encuentran figuras como Jeffrey Merkley, John Kennedy, Elizabeth Warren, y Bernie Sanders. Expresaron inquietudes sobre la falta de señalización clara para informar a los viajeros de su derecho a rechazar el reconocimiento facial. En algunos aeropuertos, los avisos para realizar el escaneo facial son visibles, pero los que explican cómo evitarlo están en lugares poco accesibles.
Además, la carta denuncia incidentes donde los oficiales de seguridad se han mostrado agresivos o confundidos cuando los pasajeros optan por no usar el escaneo facial.
Problemas de precisión y efectividad
Los senadores también señalaron que no hay pruebas de que el reconocimiento facial haya ayudado a detectar documentos fraudulentos. Por el contrario, el sistema presenta una tasa de falsos negativos del 3%, lo que equivale a 68,000 errores diarios si se implementara en todos los aeropuertos del país.
Por ello, el grupo solicitó que se evalúe si la tecnología realmente reduce los retrasos, evita que personas en listas de no vuelo aborden aviones, y cuán frecuentemente ocurren errores en la verificación de identidad.
Cómo evitar el escaneo facial
A pesar de la controversia, los pasajeros aún tienen la opción de rechazar el uso del reconocimiento facial. Basta con informar al oficial de seguridad que no desean ser escaneados y presentar una identificación válida, como una licencia de conducir o pasaporte, para continuar con el proceso habitual de revisión.
El debate sobre el reconocimiento facial en aeropuertos está lejos de terminar, pero por ahora, los viajeros todavía pueden decidir si participar o no en esta práctica tecnológica.