Ocurrió hace unos días, tras el paso por
Europa de ese clima invernal tan potente que muchos han denominado como la
“Bestia del Este”. Los habitantes de muchas zonas costeras del Reino Unido no
daban crédito al escenario que se veía sobre la orilla: miles de criaturas
marinas muertas.
Para ser más exactos, y como se puede
apreciar en las imágenes y en el vídeo, se trata de miles de estrellas de mar
junto a otro conjunto de criaturas marinas arrojadas a lo largo de las costas
de Kent y East Yorkshire, conformando una serie de escenas surrealistas que
recuerdan a una película de terror post-apocalíptica.
Ante este escenario, los investigadores
son los primeros que se han preguntado cómo es posible que una ventisca pudiera
causar tal nivel de destrucción.
Lo cierto es que no es nada nuevo, sobre
todo en el caso de las estrellas de mar. Si retrocedemos en el tiempo nos
encontramos con varios millones de estas criaturas varadas en la costa
irlandesa en 2009. En aquella ocasión las estrellas se mezclaban con otros
animales marinos que viven en el fondo del mar, incluidos cangrejos y moluscos.
¿La razón? La mayoría de las
investigaciones sugieren que este tipo de muertes masivas se deben a las
tormentas o al clima muy frío. En el caso de la Bestia del Este, era un vórtice
polar que traía temperaturas bajo cero y fuertes ráfagas de viento en la costa
oriental del Reino Unido. Los fuertes vientos pueden perturbar los mares a lo
largo de la costa, creando olas enormes que revuelven el fondo marino donde
residen muchos animales. Los sedimentos en el fondo del mar están alterados y
pueden sofocar a estos animales.
Las criaturas capturadas por estos
disturbios pueden moverse a lo alto de la costa durante las mareas altas y
quedan varadas a medida que la marea retrocede. Casualmente, durante el pico de
la tormenta, las costas del Reino Unido también experimentaron mareas bajas de
primavera, lo que probablemente empeoró los efectos marinos de estos fuertes
vientos.
No sólo eso, la Bestia del Este trajo
temperaturas muy frías, de varios grados bajo cero durante varios días en
algunas partes del país. Estas bajas temperaturas pueden tener efectos muy dramáticos en la vida marina. Llegadas masivas anteriores se han atribuido a
las bajas temperaturas, lo que ha provocado que la vida marina se haya vuelto
extremadamente letárgica. Una vez varados, los animales supervivientes habrían
estado expuestos a bajas temperaturas potencialmente letales para ellos.
En el caso de las estrellas de mar, corren
un riesgo especial después de las tormentas debido a un
comportamiento conocido como “starballing”: al curvar cada uno de sus
múltiples brazos para crear una gran forma de globo esférico con su cuerpo, pueden rodar sobre el lecho marino en aguas rápidas y cubrir
distancias mucho mayores, y durante una tormenta podrían perder el control y
quedarse varadas en la playa.
Por tanto, es muy posible que lo ocurrido
tras el paso de la Bestia del Este haya sido fruto de las altas velocidades
del viento combinadas con mareas bajas y temperaturas frías extremas en el
Reino Unido. [ScienceAlert, BoingBoing]