Si tienes más de 30 años y no recuerdas descubrir un gran grupo de música desde que Sony lanzó el MiniDisc, tranquilo, no estás solo. De hecho, la ciencia lleva años tratando de explicar por qué llegados a cierta edad, esa fuerza arrolladora por escuchar nueva música de nuestra juventud se va apagando.

Hace unos días, la plataforma musical Deezer llevó a cabo una encuesta cuyos resultados arrojaron que la gente deja de descubrir nueva música sobre los 30 años. En dicha encuesta preguntó a 1.000 británicos sobre sus preferencias musicales y hábitos de escucha.

El 60% de las personas informaron estar en una especie de rutina musical donde solo escuchan las mismas canciones una y otra vez. Poco más de una cuarta parte (25%) dijeron que lo normal era no probar música nueva fuera de sus géneros preferidos. Por tanto, la edad máxima para descubrir nueva música, según los resultados sugeridos, era de 24. Ahí, el 75% de los encuestados dijeron que escuchaban 10 o más pistas nuevas a la semana, y el 64% dijo que buscaban a cinco artistas nuevos por mes.

Image: Henry Be Unsplash

Lo cierto es que después de esta edad, parece que la capacidad de la gente para mantenerse al día con las tendencias musicales se apaga lentamente. Algunas de las razones reveladas por la encuesta fueron que las personas estaban abrumadas por la cantidad de opciones disponibles (19%), tenían un trabajo que les quitaba tiempo (16%) o debían cuidar a sus hijos pequeños (11%).

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Tiene mucha lógica. Además, casi la mitad de los encuestados dijo que en realidad deseaba tener más tiempo para dedicarse a descubrir nueva música, por lo que al menos ese 47% no se debía a una falta de interés. Para Adam Read, editor de Deezer, “Con tanta música brillante, es fácil sentirse abrumado. Esto a menudo nos lleva a quedar atrapados en la ‘parálisis musical’ cuando llegamos a los treinta años”.

No es la primera vez que se arrojan resultados similares. Hace tres años, en el 2015, el medio Skynet & Ebert analizó los datos de los usuarios de Spotify en Estados Unidos. En promedio, el gusto musical de los adolescentes estaba dominado por la música pop, para luego ir disminuyendo paulatinamente hasta que los gustos de las personas “maduraron” a los 30 años. A los 33, era más probable que nunca más escucharan música nueva.

Image: Travis Yewell Unsplash

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¿Por qué? En lugar de tener menos tiempo, algunas investigaciones han sugerido que escuchar las mismas canciones una y otra vez se debe simplemente a la nostalgia musical. De hecho, el estudio que publicaron en Memory & Cognition encontró que la música tenía un efecto muy poderoso en la mente para evocar recuerdos, algo así como los viejos ecos del pasado, quizás momentos en la escuela o en la universidad.

De vuelta a 2018, el economista Seth Stephens-Davidowitz analizó los datos de Spotify en The New York Times. ¿Había cambiado algo? Esencialmente, Stephens descubrió que si estás en tu adolescencia cuando se lanzó por primera vez una canción, posiblemente será la más popular entre tu grupo de edad una década más tarde.

Ejemplos de ello hay miles. Pensemos en uno de los temas “bandera” de toda una generación, Creep, de Radiohead. Seguro que hay muchos que la recuerdan como un temazo que formó parte de su vida. Bien, Creep ocupa el puesto 164 de las más populares entre gente de 38 años, pero ni siquiera llega al top 300 para los nacidos 10 años antes o después. Esto ocurre porque la gente que ahora tiene 38 años se encontraba en ese punto dulce musical cuando la canción se lanzó en 1993.

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Image: Getty

¿Por qué sucede esto? Varios estudios en las últimas décadas han demostrado cómo nuestras canciones favoritas son capaces de estimular nuestras respuestas de placer en el cerebro, liberando dopamina, serotonina, oxitocina y otros productos químicos “de felicidad”. Es decir, que cuanto más nos gusta una canción, más productos químicos fluyen por nuestro cuerpo.

Ocurre que esto sucede para todos (y todas las edades), pero durante nuestros años de adolescencia los cerebros están sufriendo muchos cambios. También somos increíblemente hormonales y sensibles, así que si escuchamos una canción que realmente amamos (o eso creemos), es más probable que permanezca en nuestro recuerdo para siempre.

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Obviamente, eso no quiere decir que con 40 años no vayas a descubrir otra de esas canciones “reveladoras”, pero sin duda ocurre con mucha menos frecuencia.

Illustration: Sam Woolley GMG

Los investigadores también han señalado que otra razón por la que escuchamos las mismas canciones una y otra vez podría ser debido a algo llamado la “fase de anticipación”. Si se te pone la piel de gallina cuando escuchas algunas de tus canciones favoritas, podría ser debido a las respuestas hormonales, pero también podría ser porque sabes que está llegando la parte buena.

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Un ejemplo: justo antes de que la canción llegue a su punto máximo, o hay un cambio dramático de acordes, nuestro cerebro lo percibe como una recompensa y libera dopamina. Sin embargo, con el tiempo empezamos a perder la misma sensación de euforia porque musicalmente, y literalmente, nos hemos atiborrado de ella.

Así que si tienes más de 30 años y te sientes totalmente desplazado de lo que se escucha “ahora”, no te preocupes, casi podríamos decir que es algo completamente natural. Y sí, nos hacemos viejos, aunque eso no tiene porque ser necesariamente malo. La música de antes era mucho mejor que la de ahora, y esa es una opinión personal que nadie me va a cambiar y que estoy seguro que comparten muchos de los que pasan cierta edad, al igual que le ocurrirá a los que ahora niegan esa gran verdad... dentro de 10 o 15 años. [Business Insider, Skynet&Evert, New York Times]