Saltar al contenido
Ciencia

Por qué no puedes evitar reír cuando otros lo hacen: La ciencia explica el origen contagioso de la risa

La risa no es un simple reflejo, sino un mecanismo social grabado en nuestra biología. Investigadores de Oxford y otras universidades muestran que, al igual que los chimpancés, reímos para mantener lazos, liberar endorfinas y aliviar el dolor. Es la versión humana del acicalamiento: una terapia evolutiva compartida.
Por

Tiempo de lectura 2 minutos

Comentarios (0)

La risa parece una frivolidad… hasta que la ciencia demuestra lo contrario. Según la psicóloga Sandi Mann, “todas las emociones son contagiosas”, y la risa es su forma más universal. En un estudio citado por IFLScience, los investigadores sostienen que nuestra tendencia a reír juntos no solo refuerza la empatía, sino que sirvió como un mecanismo evolutivo de cohesión social.

En comunidades primitivas, reírse era más que una reacción: era una señal de seguridad, de pertenencia al grupo. Los sonidos de la risa alertaban al resto de que no había peligro. Y ese mismo impulso biológico se conserva hoy: cuando escuchamos a alguien reír, nuestro cerebro activa áreas vinculadas al placer y la imitación, lo que nos empuja a unirnos.

Un lenguaje anterior a las palabras

La risa, el lenguaje más antiguo del mundo: científicos descubren por qué es contagiosa (y vital para sobrevivir)
© Unsplash – Antonino Visalli.

El profesor Robin Dunbar, de la Universidad de Oxford, sostiene que la risa reemplazó una antigua práctica entre primates: el acicalamiento. Mientras los chimpancés fortalecen sus vínculos limpiándose mutuamente, los humanos encontramos un método más eficiente y colectivo: reír.

Un estudio publicado en 2022 demostró que, al reír, el cuerpo libera endorfinas, las mismas sustancias que generan sensación de bienestar y reducen el dolor. Esta respuesta química permitió que grupos humanos cada vez mayores mantuvieran su cohesión sin necesidad de contacto físico. Dicho de otro modo: la risa fue nuestro pegamento social.

Los científicos han identificado más de 65 especies animales capaces de emitir sonidos comparables a la risa durante el juego. Chimpancés, bonobos e incluso ratas jóvenes producen vocalizaciones parecidas a carcajadas. Esto sugiere que el humor y la alegría no son exclusividades humanas, sino herencias de un pasado común.

Una medicina ancestral

La risa, el lenguaje más antiguo del mundo: científicos descubren por qué es contagiosa (y vital para sobrevivir)
© Unsplash – Felix Rostig.

Más allá de su origen evolutivo, la risa sigue siendo una forma de resistencia emocional. Estudios médicos han comprobado que el humor reduce el estrés, mejora la circulación y refuerza el sistema inmunológico. En hospitales australianos, por ejemplo, pacientes que compartían bromas con médicos y enfermeros reportaron menos dolor y ansiedad durante los tratamientos.

Reír, incluso en los peores momentos, es un acto de supervivencia. Por eso, aunque parezca una reacción trivial, la ciencia lo confirma: la risa es una de las herramientas más poderosas que nos ha dado la evolución.

No solo nos hace sentir mejor, sino que nos recuerda algo esencial: seguimos siendo una especie que necesita reír junta para seguir adelante.

Compartir esta historia

Artículos relacionados