Imagen: haveseen 

Nac√≠ en una isla tropical, por lo que la mitad de mi vida he estado expuesto a un sol ‚Äúde justicia‚ÄĚ. Conforme fui creciendo observ√© c√≥mo el mantra de la crema ‚Äúpara los primeros d√≠as‚ÄĚ del verano, finalmente se convirti√≥ en una crema ‚Äúque siempre debemos ponernos‚ÄĚ. ¬ŅQu√© llevan esas cremas y cu√°l es su uso correcto?

Durante mi adolescencia escuch√© de todo. Que si la crema era √ļnicamente para los primeros d√≠as (luego, una vez ‚Äúmoreno‚ÄĚ, ya ‚Äúno hac√≠a falta‚ÄĚ), que si hab√≠a que evitar s√≥lo los rayos del mediod√≠a, que si el sol ‚Äúde antes‚ÄĚ no ‚Äúpegaba‚ÄĚ como el de ahora‚Ķ Hasta llegar a la l√≥gica que han dictado los estudios cient√≠ficos. La crema o el protector solar debe ser el elemento primordial cuando vamos a la playa, incluso por encima del propio ba√Īador (si no eres nudista).

Veamos primero qué le ocurre a nuestro cuerpo con el sol y por qué es tan peligrosa la exposición.

Cuando el sol ‚Äúpega‚ÄĚ

Imagen: Amir Illusion.

Advertisement

La luz solar est√° compuesta de paquetes de energ√≠a llamados fotones. Los colores visibles que podemos ver a trav√©s de los ojos son relativamente inofensivos para nuestra piel; Sin embargo, son los fotones de luz solar ultravioleta (UV) los que pueden causar da√Īo a la piel. Esta luz se puede dividir en dos categor√≠as: UVA (en el rango de longitud de onda 320-400 nan√≥metros) y UVB (en el rango de longitud de onda 280-320 nan√≥metros).

Lo bueno: nuestro piel contiene mol√©culas que est√°n perfectamente estructuradas para absorber la energ√≠a de los fotones UVA y UVB. Lo malo: que esto pone a la mol√©cula en un estado de m√°xima ‚Äúexcitaci√≥n‚ÄĚ. Como resultado de ello y con el fin de liberar la energ√≠a adquirida, estas mol√©culas experimentan reacciones qu√≠micas, y en la piel significan consecuencias biol√≥gicas.

Curiosamente y como ve√≠amos al comienzo, algunos de estos efectos sol√≠an considerarse ‚Äúno da√Īinos‚ÄĚ o incluso adaptaciones √ļtiles. Obviamente, ahora es todo lo contrario. Como explica la investigadora qu√≠mica de la Universidad de California, Kerry Hanson:

Advertisement

Imagen: hannah.rosen.

El bronceado se debe a la producci√≥n de un pigmento extra de melanina inducida por los rayos UVA. La exposici√≥n al sol tambi√©n se convierte en la red natural antioxidante de la piel, la cual desactiva las especies de ox√≠geno reactivo altamente destructivas (ROS); Si no se controla, pueden causar da√Īo celular y estr√©s oxidativo dentro de la piel.

Hoy sabemos que la luz UVA penetra de manera mucho más profunda en la piel que la UVB, destruyendo una proteína estructural llamada colágeno. A medida que el colágeno se degrada, nuestra piel pierde su elasticidad y suavidad, provocando finalmente las arrugas.

Advertisement

La luz UVA es la responsable de muchos de los signos visibles del envejecimiento, mientras que la luz UVB se considera la fuente primaria de las quemaduras solares. Seg√ļn Hanson:

El propio ADN puede absorber los rayos UVA y UVB, causando mutaciones que, si no se reparan, pueden conducir a carcinomas de células basales, carcinoma de células escamosas o cáncer de piel de melanoma. Independientemente de la cantidad de melanina que tengamos en nuestra piel, podemos desarrollar cánceres de piel inducidos por los rayos UV.

Las cremas y protectores para minimizar el da√Īo

Advertisement

Por suerte para los humanos, tenemos un remedio para evitar estar en riesgo de cáncer de piel o acelerar los signos visibles del envejecimiento: evitar la sobreexposición a la radiación UV. En el caso de que no sea posible, por ejemplo cuando vamos a la playa o a una piscina al aire libre, entonces tenemos los protectores solares.

Estas cremas hacen uso de filtros UV, mol√©culas dise√Īadas espec√≠ficamente para ayudar a reducir la cantidad de rayos UV que alcanzan a trav√©s de la superficie de la piel. Una pel√≠cula de estas mol√©culas forma una barrera protectora que absorbe o hace de reflectores de fotones UV antes de que puedan ser absorbidos por nuestro ADN y otras mol√©culas reactivas m√°s profundas en la piel.

Cómo usar correctamente un protector solar

Imagen: Pixabay

Advertisement

Llegados a este punto vamos a tratar un tema que mucha gente no tiene muy claro: el factor de protecci√≥n solar que acompa√Īa a los protectores. El n√ļmero en el etiquetado indica durante cuanto tiempo m√°s un protector solar aumenta la capacidad de defensa natural de la piel antes de llegar a quemarnos.

Imagen: Wikimedia Commons

Un ejemplo: si eres una persona con la piel clara, normalmente deber√≠as empezar a quemarte despu√©s de 10 minutos de exposici√≥n a la radiaci√≥n UVB. En este caso y si se utiliza correctamente, una protecci√≥n del 30 deber√≠a proporcionar 30 veces m√°s, es decir, unos 300 minutos de protecci√≥n antes de tener quemaduras solares. Para evitar sorpresas, lo m√°s recomendable es aplicarnos el protector de forma ‚Äúgenerosa‚ÄĚ en el cuerpo y la cara media hora antes de la exposici√≥n.

Advertisement

Obviamente, la eficacia de la protecci√≥n solar disminuye en el agua o con la sudoraci√≥n. Por esa raz√≥n existen las cremas ‚Äúresistentes al agua‚ÄĚ o ‚Äúextra resistentes al agua‚ÄĚ, las cuales pueden llegar a durar hasta 40 minutos u 80 minutos respectivamente en el agua. Adem√°s, se recomienda volver a aplicarnos el protector inmediatamente despu√©s de salir del ba√Īo.

Una √ļltima cuesti√≥n antes de que te vayas a la playa. ¬ŅPodemos usar cremas y protectores del a√Īo pasado? S√≠, siempre y cuando no excedan los tres a√Īos. Los investigadores dicen que una crema es v√°lida durante ese tiempo, a partir de entonces se recomienda comprar una nueva. [Smithsonian, LifeHacker, Wikipedia, PNAS]