En el día de ayer, el presidente Vladimir Putin mostró algunas de las
impresionantes armas que está desarrollando Rusia. Incluso había un vídeo
promocional donde se bombardeaba Florida con un arma “invencible” capaz de
atacar con múltiples ojivas nucleares. ¿Qué hay de cierto en este nuevo
sistema?
“Con el nuevo sistema, no hay ninguna
limitación”, dijo Putin. “Como puedes ver en este video, puede atacar cualquier
objetivo a través del Polo Norte o del Polo Sur. Ningún sistema de defensa
antimisiles podrá resistirlo”. Además, el presidente ruso admitió que el nuevo
sistema descrito no tenía ningún nombre, e incluso provocó algunas risas cuando
pidió a los miembros de la audiencia que enviaran sus propuestas al sitio web
del Ministerio de Defensa.
Sin embargo, hay muchas partes de lo
dicho en la comparecencia de Putin que sí se saben desde hace tiempo. David
Wright, un físico y experto en misiles, habló con Business Insider sobre esa
loca idea de un misil “invencible” dando la vuelta al mundo sin ser
detectado. Para Wright, actualmente eso es “ficción”, ya que se calentaría
hasta un grado extremo. Sin embargo, parte del dispositivo que Putin mostró
probablemente sí existe.
Se sabe al menos desde el 2009 que Rusia
ha estado desarrollando algunos sistemas nuevos con un alcance más largo y una
carga útil más significativa. El arma conocida se llama RS-28 Sarmat, aunque la
OTAN se refiere a ella como SS-X-30 Satan 2.
Esto fue precisamente lo que Putin
mostró en una parte del vídeo durante su discurso. En el mismo, la filmación
muestra un misil balístico intercontinental que sale de un silo, seguido de una
animación que se dispara hacia el espacio. El gráfico, parecido a un videojuego,
sigue al ICBM mientras navega sobre una falsa Tierra en un arco elevado,
momento en que se abre para revelar cinco ojivas nucleares. Putin afirmó que este misil es
“invencible” para los sistemas de defensa antimisiles actuales.
Veamos. Los misiles balísticos intercontinentales son similares a los cohetes
que disparan satélites y personas a la órbita, con una salvedad: los ICBM
llevan ojivas nucleares y alcanzan objetivos en la Tierra.
Los misiles viajan en un arco amplio sobre
la Tierra, lo que les permite atacar a la mitad del planeta en apenas una
hora. Satan 2, que según Putin ya está desplegado en algunos silos de misiles,
es un reemplazo de un ICBM de la década de 1970. La nueva versión está
programada para llegar a pleno rendimiento en 50 silos alrededor de 2020, según el
Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.
Cuentan los medios rusos que Satan 2
“puede llevar 10 ojivas de gran tamaño, 16 más pequeñas, y una combinación
de ojivas y contramedidas”. Eso significaría que un ICBM de Satan 2 podría
contener hasta ocho megatones de poder explosivo equivalente a TNT. Es decir, 400
veces más fuerte que cualquiera de las bombas lanzadas por Estados Unidos sobre
Japón en 1945.
¿Y es posible? Lo es. Al parecer, la tecnología
utilizada para enviar ojivas múltiples a diferentes objetivos se denomina
“vehículo de reentrada con múltiples objetivos independientes” o
MIRV. Dichos dispositivos despliegan sus ojivas después de alcanzar velocidades
impresionantes. Dependiendo de dónde se despliegue la ojiva en el espacio y
cómo maniobra, cada una puede atacar objetivos a cientos de kilómetros de
distancia.
¿Y lo de que sea “invencible”? Existe
una nueva tecnología capaz de neutralizar una ojiva nuclear, el denominado como
“vehículo de muerte cinética”: en esencia, una bala enorme de alta
tecnología lanzada a través de misiles. Las balas pueden apuntar a una ojiva,
golpearla en pleno vuelo y aniquilar el arma.
Sin embargo, “hay maneras muy
variadas de penetrar en las defensas”, explicó Wright. De ahí el término
que utilizó Putin. Satan 2 tiene sistemas avanzados de guía y probablemente
algunas contramedidas diseñadas para engañar a los sistemas antimisiles. Esto
podría incluir “un par de docenas de señuelos muy livianos hechos para parecerse
a las ojivas”, cuenta Wright.
No es la única forma, existen otros métodos para
escabullirse de los sistemas de defensas, incluidos sistemas de enfriamiento de
cabezas nucleares que podrían confundir a los sistemas antimisiles que buscan
calor y disfrazar una ojiva real para que se vea diferente.
Sea como fuere, Putin terminó ayer su discurso con un
mensaje un tanto enigmático, “nos siguieron ignorando. Nadie nos escuchó. Así
que escúchennos ahora”. Bueno, con Satan 2 no
hay duda de que ha conseguido su objetivo. [BusinessInsider]