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Ciencia

¿Quién movió este satélite? El SkyNet-1A está a medio planeta de donde debería estar

Un misterio rodea a las maniobras de fin de ciclo del satélite más antiguo del Reino Unido.
Por Passant Rabie Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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Un satélite que murió hace 50 años terminó a miles de kilómetros de donde debería estar. En lugar de pasar su tiempo muerto en un cementerio orbital, el satélite de comunicaciones ahora orbita por sobre las Américas, por razones que se desconocen, probablemente porque alguien lo movió hasta allí. 

El Skynet-1A se lanzó en 1969 a una órbita geoestacionaria sobre el este de África, y lo usaron las fuerzas militares británicas para las comunicaciones. Al final de su ciclo de vida útil se suponía que el satélite se dirigiría a un punto de su órbita donde moriría en paz, lejos del riesgo de colisionar con otras naves espaciales difuntas. En lugar de dirigirse pasivamente hasta allí, misteriosamente se lo dirigió a una posición totalmente diferente de su órbita, a 36.000 km. sobre las Américas, informó la BBC. En su posición actual, el satélite muerto hace ya mucho tiempo está en mayor riesgo de colisionar con otros residuos espaciales. 

El reportero de la BBC Jonathan Amos logró develar el misterio del Skynet-1A, investigando quién movió el satélite más antiguo del Reino Unido en algún momento de la década de 1970. Y lo curioso es que pueden haber sido los estadounidenses. 

¿Quién fue? 

Basándose en lo lejos que acabó el satélite desde su ubicación original, no se trataba de un vuelo pasivo. Más bien, alguien había encendido los propulsores del satélite para que se moviera en dirección al oeste. 

El Skynet-1A se fabricó en los EE.UU. y se lanzó con un cohete Delta de la Fuerza Aérea Estadounidense. De hecho, cuando se lanzó, EE.UU. probó el satélite en el espacio antes de entregarle el control a la Fuerza Aérea británica. Algunos documentos relacionados con el satélite que revisó la BBC sugieren que el control del Skynet-1A se devolvió a EE.UU. en junio de 1977, y que los estadounidenses fueron los responsables de los últimos comandos enviados al satélite. 

Lo curioso es que el satélite terminó a medio planeta, justo sobre las Américas (los satélites en órbita geoestacionaria permanecen fijos sobre un mismo lugar de la superficie terrestre). Las últimas maniobras del Skynet tendrían que haber elevado al satélite a una órbita más alta, área conocida como cementerio orbital para que los satélites difuntos no causen problemas. Hoy, el Ministerio de Defensa del Reino Unido vigila de cerca al satélite en su órbita actual para estar alerta sobre cualquier riesgo de colisión. 

Está claro que no saber dónde están nuestras cosas en el espacio no es la situación ideal, sea que se trate de la órbita geosíncrona o la baja órbita terrestre. La Red de Vigilancia Espacial global del Departamento de Defensa está rastreando ahora más de 27.000 piezas de residuos orbitales. Los residuos espaciales que vuelan y chocan con satélites muertos en órbita solo empeoran las cosas. 

Cuando se lanzó el Skynet-1A no existía el problema de los residuos en órbita, pero hoy por cierto ese es un tema que preocupa. Como resultado, las compañías deben monitorear dónde terminan sus satélites en la órbita de la Tierra, y hacer un seguimiento, incluso si son satélites muertos hace más de 50 años.

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