La creciente preocupación por la seguridad pública y los incidentes relacionados con ciertas razas han llevado a endurecer las leyes en torno a la cría, posesión y manejo de estos perros. Aunque las normativas varían entre países, el debate sobre tenencia responsable y educación sigue siendo central en esta discusión.
Cambios clave en distintos países

Irlanda
Desde febrero de 2025, la cría, venta, importación y realojo del bully XL estarán prohibidos, permitiendo su tenencia únicamente con un certificado de exención. Estas medidas buscan mitigar riesgos asociados a esta raza.
Reino Unido
Pionero en restricciones, el Reino Unido ampliará en 2025 las condiciones de su Ley de Perros Peligrosos, que ya incluye razas como el pitbull terrier, el tosa inu, el dogo argentino y el fila brasileiro. Ahora, los propietarios deberán obtener certificados adicionales para mantener ejemplares existentes.
Alemania
El país prohíbe la importación de razas como el american staffordshire terrier y el pitbull terrier, imponiendo fuertes sanciones por incumplimientos. Su estricta normativa refleja un enfoque preventivo frente a posibles riesgos.

Francia
Las regulaciones francesas limitan severamente la tenencia de razas como el mastín y el tosa japonés, imponiendo sanciones económicas y penales a quienes no cumplan las normas.
España
Aunque España no prohíbe razas específicas, exige requisitos estrictos para su tenencia, como licencias, seguros de responsabilidad civil y uso obligatorio de bozales. Razas como el pitbull terrier y el rottweiler están bajo esta categoría.
Australia
El enfoque australiano es radical: prohíbe por completo ciertas razas, incluyendo el dogo argentino y el american pitbull terrier, debido a su potencial para causar daños graves.

Colombia
Aunque no prohíbe razas específicas, la Ley 1801 de 2016 clasifica a ciertos perros como de “manejo especial”. Razas como el pitbull terrier y el rottweiler deben cumplir normas estrictas de manejo en espacios públicos.
El debate: ¿prohibición o educación?
Estas normativas han generado divisiones. Mientras algunos defienden las prohibiciones como necesarias para garantizar la seguridad pública, otros argumentan que el problema no está en las razas, sino en la falta de educación y manejo responsable.
Expertos en comportamiento canino insisten en que las leyes deberían enfocarse en la capacitación de propietarios y la promoción de la esterilización como alternativas más efectivas que las prohibiciones absolutas.
Un futuro de regulaciones más estrictas

El endurecimiento de estas normativas refleja una tendencia global hacia mayor control, pero también plantea preguntas sobre el equilibrio entre seguridad pública y derechos animales. En 2025, el manejo responsable y la educación seguirán siendo claves para enfrentar este desafío.