Reconstruyen una brutal arma del neolítico y prueban su eficacia con cuatro cráneos: mataba de un solo golpe

Foto: Meaghan Dyer

Lo llaman el sacudidor del Támesis (Thames Beater) y desde luego tiene pinta de haber sacudido de lo lindo. Un grupo de arqueólogos ha decidido reconstruir el sacudidor y poner a prueba su efectividad. ¿El resultado? Era un arma atroz capaz de matar de un solo golpe.

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La idea de reconstruir un garrote de madera con cierto aspecto de remo y ponerse a romper cabezas (artificiales) con él parece más diversión que ciencia, pero lo cierto es que el experimento ha dado resultados muy valiosos para la paleontología. Hasta hoy se sabía muy poco sobre la sociedad del neolítico y sobre cómo resolvían los conflictos o cuáles eran sus niveles de violencia interpersonal. En ese sentido el sacudidor del Támesis es una rareza porque es muy difícil que un instrumento de madera se conserve durante miles de años.

Por si fuera poco, nunca hasta ahora se había demostrado la efectividad de un arma del neolítico en condiciones realistas. A lo sumo se había probado con animales muertos. Los investigadores de la Universidad de Edimburgo que han probado el sacudidor lo han hecho con cuatro cráneos confeccionados con una resina de poliuretano que imita las propiedades del hueso, recubierta de látex para simular la piel, y rellena de gel balístico. Una reproducción, en definitiva, muy cercana a la estructura de un cráneo real.

Foto: Meaghan Dyer

Para la réplica del sacudidor han contado con un maestro carpintero que ha elaborado el arma en madera de aliso como el original. Se trata de una madera dura y muy resistente a la humedad. La madera del árbol es clara, pero tras cortarla se torna rojiza, motivo por el que en muchos pueblos de Europa se creía que el Aliso tenía propiedades mágicas.

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Pese a sus dimensiones, el sacudidor no es excesivamente pesado (1,3 kilos). al golpear los cráneos, el arma no solo ha probado ser letal al primer golpe. Además, deja un tipo característico de fractura que coincide con los daños encontrados en no pocos cráneos del neolítico. Parece que el sacudidor era un objeto muy popular.

Foto: Meaghan Dyer
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Los investigadores también probaron a golpear con el pomo, que también es considerablemente efectivo. El siguiente paso en el estudio es seguir probando el arma para tipificar las lesiones que causa y buscar esas pistas en los huesos de aquella época que muestran fracturas. [Antiquity vía Phys.org]

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About the author

Carlos Zahumenszky

Editor en Gizmodo, fotógrafo y guardián de la gran biblioteca de artículos. A veces llevo una espada.

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