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Ciencia

Revelan la mejor imagen que se haya tomado hasta ahora del gigantesco bulbo galáctico de la Vía Láctea

Jamás se había visto de esta manera.
Por Passant Rabie Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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El telescopio espacial Euclid dirigió su atención al corazón de la Vía Láctea durante tan solo un día, y captó una fascinante imagen con millones de estrellas, en el bulbo de la galaxia.

Lanzado en julio de 2023, el telescopio Euclid de la Agencia Espacial Europea se diseñó para observar el universo oscuro. El 23 de marzo de 2025 el telescopio se orientó, en cambio, hacia la luz para tomar imágenes de la brillante región interior de la Vía Láctea, el bulbo galáctico. Y al hacerlo, el Euclid captó la foto del centro de nuestra galaxia, la imagen más grandiosa y en alta resolución que se haya logrado hasta ahora en luz visible.

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© ESA/Euclid/Euclid Consortium/NASA, CFHT, image processing by J.-C. Cuillandre and E. Bertin (CEA Paris-Saclay)

La imagen que aparece arriba, además de inspirar maravilla, podría también ayudar a los científicos a encontrar exoplanetas utilizando la técnica de microlentes.

El cielo, repleto de estrellas

El bulbo galáctico es la región central de la Vía Láctea, y está repleto de estrellas antiguas y más rías. Eso tiñe a la vasta región de un característico color amarillo.

Euclid enfocó el enorme bulbo de la galaxia a una distancia de unos 26.000 años luz, y captó más de 60 millones de estrellas en detalle. La imagen se tomó a lo largo de 26 horas, y se armó a partir de nueve tomas de la cámara de luz visible de Euclid. Cada una de las tomas cubrió una porción de cielo mayor al tamaño de la Luna llena, según declaró la ESA.

La agudeza y sensibilidad del Euclid en la luz visible son similares a las de la cámara de campo ancho del telescopio Hubble, y cada una de sus tomas abarca un área 270 veces más grande que el campo visual del Hubble. Debido a su alta sensibilidad el Euclid también puede captar detalles de estrellas poco visibles que los telescopios ubicados en la Tierra no llegan a ver.

La cámara de luz visible del telescopio es lo suficientemente sensible como para poder individualizar estrellas en el bulbo galáctico repleto de estrellas, sin que se produzca el encandilamiento.

La visión ultra amplia del Euclid de este bulbo galáctico captó más que tan solo las estrellas. Los manchones oscuros que parecen vacíos son nubes moleculares de polvo, densas, que absorben y dispersan la luz del bulbo que está por detrás.

Encontrar nuevos mundos

La imagen que se acaba de publicar puede ayudar a los astrónomos a buscar exoplanetas en la muy poblada región de la Vía Láctea, midiendo su masa mediante el uso de los diminutos cambios en la luz estelar a lo largo del tiempo.

Las microlentes ocurren cuando dos estrellas se ubican en línea con el observador, y la estrella más cercana actúa como una lupa cósmica cuando cruza por delante de la otra, haciendo que la luz de ésta se haga más brillante cuando se curva. Si hay un planeta en órbita en torno a la estrella más cercana, la gravedad del planeta también hará que la luz se curve. Si los científicos observan este mínimo cambio adicional en la luz de una estrella, saben que puede haber un planeta que orbita en torno a ella.

“Para poder captar microlentes hay que observar partes del cielo repletas de estrellas como las que están cerca del centro de nuestra galaxia”, dijo Jean-Philippe Beaulieu, astrónomo del Instituto de Astrofísica de parís, Francia, quien codirigió al grupo de trabajos en exoplanetas del Consorcio Euclid. «En los últimos veinte años con esta técnica se detectaron casi 300 exoplanetas, todos con telescopios ubicados en la Tierra, y todos cercanos al centro de nuestra galaxia. Esta imagen del Euclid incluye a 51 sistemas planetarios conocidos y nos ayudará a estudiar muchos más que se van a encontrar”.

Como el Euclid solo dirigió su atención al bulbo galáctico durante un día, el telescopio no captó nuevos eventos de microlentes. Sin embargo, la imagen podría permitir que los científicos midan la masa de los planetas que ya se conocen.

“En solo 24 horas el Euclid nos ha brindado datos únicos sobre el centro de la Vía Láctea, con una vista amplia y nítida de esta región”, declaró Valeria Pettorino, científica del proyecto Euclid de la ESA. “Con el tiempo, aumenta la separación entre las fuentes y las lentes. Por eso estos datos del Euclid serán una referencia de tiempo para misiones pasadas y futuras y permitirán que se estudien los exoplanetas y sus masas”.

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