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Se acabó destruir la ropa que nadie compra: la nueva ley de la Unión Europea que cambia las reglas de la industria textil

Desde julio de 2026, las grandes empresas de la Unión Europea tienen prohibido destruir ropa, accesorios y calzado nuevos que no hayan conseguido vender. La normativa busca reducir los residuos de la industria textil y obliga a priorizar alternativas como la reventa, las donaciones y la reutilización de productos.
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La Unión Europea acaba de implementar una medida que podría transformar la manera en que las grandes empresas de moda gestionan sus productos sin vender.

Desde el 19 de julio de 2026, las compañías de gran tamaño ya no pueden destruir prendas de vestir, accesorios y calzado nuevos simplemente porque no encontraron compradores.

La prohibición forma parte del Reglamento sobre Diseño Ecológico para Productos Sostenibles, una iniciativa destinada a reducir el desperdicio de recursos y avanzar hacia una economía más circular.

El objetivo es evitar que artículos completamente utilizables terminen incinerados, triturados o descartados después de haber requerido materias primas, agua y energía para su fabricación.

La Unión Europea pone fin a la destrucción de ropa nueva sin vender

Durante años, la eliminación de excedentes comerciales ha sido una práctica utilizada por algunas empresas de moda para gestionar inventarios y productos fuera de temporada.

Sin embargo, destruir artículos que nunca llegaron a utilizarse supone desperdiciar los recursos empleados durante todo su proceso de producción.

Con la nueva regulación, las grandes empresas deberán buscar alternativas que permitan mantener esos productos en circulación. Entre las opciones se encuentran ofrecer descuentos, venderlos mediante canales alternativos, donarlos a organizaciones benéficas o prepararlos para su reutilización.

La Comisión Europea confirmó que la prohibición comenzó a aplicarse el 19 de julio de 2026.

Se acabó destruir la ropa que nadie compra: la nueva ley de la Unión Europea que cambia las reglas de la industria textil
© Magnific

Reciclar ropa nueva también puede considerarse una forma de destrucción

Uno de los aspectos más sorprendentes de la legislación es que el concepto de destrucción no se limita a quemar prendas o enviarlas a vertederos.

Según la normativa europea, descartar intencionalmente un producto para reciclar sus materiales también puede considerarse destrucción.

Esto significa que una empresa no puede enviar automáticamente toda su ropa nueva sin vender a una planta de reciclaje para cumplir con la regulación. La prioridad es conservar el producto completo siempre que sea posible, mediante la reventa, la reparación o la reutilización.

Esta diferencia resulta fundamental porque reciclar una prenda implica procesar sus materiales, mientras que reutilizarla permite aprovechar durante más tiempo los recursos empleados para fabricarla.

Qué empresas están obligadas a cumplir la nueva normativa

La prohibición afecta inicialmente a las grandes compañías que operan dentro de la Unión Europea.

Las empresas medianas dispondrán de un período adicional de adaptación y deberán cumplir con la medida a partir del 19 de julio de 2030. Por su parte, las pequeñas empresas y microempresas quedan excluidas de esta obligación general.

Sin embargo, la legislación también contempla mecanismos para impedir que las grandes compañías transfieran sus excedentes a negocios más pequeños con el objetivo de eludir la prohibición.

En qué casos todavía estará permitido destruir ropa y calzado

La nueva regulación no establece una prohibición absoluta.

El Reglamento Delegado 2026/296 contempla excepciones para determinadas circunstancias, como productos peligrosos, artículos dañados que no pueden reutilizarse o mercancías que infringen derechos de propiedad intelectual.

También existen situaciones específicas relacionadas con productos rechazados por programas de donación.

Las empresas que utilicen estas excepciones deberán contar con documentación que justifique sus decisiones y estarán sujetas a controles de las autoridades nacionales.

Una medida que podría cambiar el futuro de la industria de la moda

La iniciativa busca reducir los residuos textiles y fomentar modelos comerciales basados en una mayor duración de los productos. También pretende incentivar una mejor planificación de los inventarios y disminuir la fabricación de artículos que posteriormente terminan descartados.

Por ahora, la prohibición se concentra en ropa, accesorios y calzado, aunque la legislación permite ampliar la lista de productos en el futuro.

Con esta decisión, la Unión Europea establece una nueva regla para la industria: fabricar una prenda y no conseguir venderla ya no será motivo suficiente para destruirla.

 

 

Fuente: El Español.

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