Este año las corrientes de marea ya se han cobrado 11 vidas en EE.UU. Pero la semana pasada una adolescente de Florida se salvó de ser una más en esa cuenta gracias a la rápida reacción de un pescador de tiburones, que usó su dron para salvarla.
El jueves Andrew Smith fue a Pensacola Beach a pescar después de salir de su trabajo. Según WSVN, Smith dijo: “Ni siquiera iba a salir pero mi amigo me convenció”. A los 10 minutos de haber llegado, se acercó corriendo una joven preguntando si sabían nadar. Porque a unos cien metros de la orilla su amiga luchaba contra una corriente de marea.
Smith no puede nadar porque tiene un trastorno convulsivo. Pero también es gracias a ese trastorno que usa un dron en lugar de un kayak para poner la carnada que atraerá a los tiburones. Mientras el océano seguía llevándose a la adolescente mar adentro, Smith dijo: “Miré el dron y fue como ’bueno, yo no puedo nadar, pero el dron sí puede hacerlo’”.
Colocó un dispositivo de flotación en su dron y lo hizo volar sobre el agua. La idea era darle algo a la chica para que se sostuviera hasta que llegaran a rescatarla. Lamentablemente, falló en el primer intento. Según WSVN, Smith lo explicó así: “Lo solté demasiado pronto y había mucho viento. No llegó ni cerca de la chica”.
Alguien que estaba cerca le dio otro flotador a Smith para que volviera a intentarlo. Y esta vez: “Había que descender muy lentamente porque no habría otra oportunidad”, dijo Smith. Afortunadamente, Smith logró bajar el dispositivo de flotación “hasta ver que podía tomarlo con sus manos, y entonces lo hice bajar un poco más y lo solté. Ella logró subirse y empezó a flotar”.
A los pocos minutos llegaron los paramédicos. En total, la adolescente pasó unos diez minutos atrapada en la corriente de marea. Después de haberla revisado los profesionales de la salud, pudo volver a casa sana y salva. En su entrevista con ABC News, Smith dijo que las autoridades afirmaron que sin su ayuda la chica no habría sobrevivido.
Esa joven tuvo suerte, y en más de un aspecto. En Pensacola Beach se encuentra Fort Pickens, un espacio aéreo restringido. Si ella y su amiga hubieran estado un poco más lejos, le dijo Smith a WSVN, él no habría podido hacer volar a su dron. Según ABC News, todo esto hizo que los funcionarios del lugar consideren el uso regular de dones como dispositivos para salvar vidas, y eso hace surgir la vieja pregunta de siempre: ¿Podrán ser buenos los drones?
Pros y contras
Los drones reciben muchas críticas, y con razón. En manos de las fuerzas de la ley, el uso de drones casi sin regulaciones ha facilitado la vigilancia en masa. Y las personas civiles que usan drones pueden causar problemas importantes. En el incendio de Palisades de este año, una aeronave de bomberos colisionó con el dron de un estúpido, y en febrero el Senado de Florida presentó un proyecto que permitiría que los dueños de propiedades utilicen “fuerza razonable” contra los drones.
Sin embargo, en manos competentes los drones pueden ser muy útiles. Por ejemplo, se los utiliza para rastrear incendios, y los investigadores han desarrollado drones que podrían ingresar y hacer un mapa de los edificios en llamas. En tareas de búsqueda y rescate los drones también revolucionan las misiones. Hace años un drone ubicó a un escalador escocés en las montañas, después de que cayera desde un acantilado de hielo. Un estudio señaló que los rescatadores habrían enfrentado “inmensas dificultades” como “un área de búsqueda muy vasta, y alturas que se acercan a los límites ide la función fisiológica humana. Sin el uso del dron, ubicar al escalador y ejecutar un rescate tan eficiente habría sido una tarea improbable”.