Las garrapatas están invadiendo Estados Unidos, y en lugares donde no se las solía encontrar. Y con ellas llegan las enfermedades que pueden transmitir.
En Nueva York se ha informado sobre el caso de una niña de 8 años con una misteriosa enfermedad transmitida por garrapatas que puede confundirse con enfermedad de Lyme. La niña había contraído la enfermedad de la urticaria que transmiten las garrapatas, conocida como STARI, afección que no tiene causa establecida y que se vincula con la garrapata estrella solitaria (Amblyomma americanum). Aunque se recuperó sin complicaciones graves, los médicos tal vez encuentren dificultad para distinguir enfermedades de aspecto similar, ya que la garrapata parece estar ampliando su territorio, según advierten los autores.

“La urticaria en diana o erythema migrans, se ha considerado hace tiempo como característica de los inicios de la enfermedad de Lyme pero ahora la urticaria STARI parece imitarla”, le dijo a Gizmodo el autor principal Andrew Handel, profesor adjunto de clínica pediátrica de la División de Enfermedades Infecciosas de la Facultad de Medicina Renaissance en la Universidad Stony Brook. “En áreas en las que son endémicas la enfermedad de Lyme y la STARI, no hay forma confiable de distinguir una de la otra solo al revisar al paciente”.
El misterio de la STARI
La STARI se descubrió a mediados de la década de 1980 en Missouri. Y los informes de la enfermedad son casi siempre del sudeste de Estados Unidos.
Aunque no suele ser tan grave como el mal de Lyme, los síntomas de la STARI se parecen en mucho, particularmente por la presencia de una urticaria en diana. De hecho, la STARI se identificó como algo nuevo porque aparecían casos en que no se podía adjudicar al vector primario del mal de Lyme, la garrapata de patas negras (Ixodes scapularis). La enfermedad de Lyme tiene su causa en las bacterias Borrelia, principalmente Borrelia burgdorferi en EE.UU.
Se vincula la STARI con la picadura de la garrapata estrella solitaria, históricamente distribuida en la zona sur del centro, y el sudeste de EE.UU. Como muchas especies, la garrapata estrella solitaria ha empezado a ampliar su territorio y ahora se la puede encontrar en el norte y noreste de los EE.UU. y también en el este de Canadá. Esas áreas nuevas ya son endémicas para la garrapata de patas negras y Lyme, y preparan el escenario para que aumenten los casos de confusión entre una enfermedad y la otra.
El caso en cuestión sucedió en junio de 2025. La niña de 8 años acudió con su familia al médico y la trataron para urticaria en diana, con fiebre, ganglios linfáticos inflamados, y dolor muscular. La había picado una garrapata doce días antes, y los padres la habían recogido y guardado en una bolsa sellada. Su pediatra la diagnosticó con enfermedad de Lyme y le indicó un tratamiento antibiótico común durante dos semanas. En la primera semana todos los síntomas se habían aliviado y la niña se recuperó.
Pero cuando analizaron la garrapata, resultó ser un adulto macho de estrella solitaria (las garrapatas estrella solitaria, sean machos o hembras, pican a los humanos). Diagnosticaron que la niña tenía STARI, y Handel con su equipo siguieron analizando a la garrapata. Encontraron una especie diferente de Borrelia que la que causa mal de Lume, la Borrelia lonestari.
Al día de hoy los científicos no tienen certeza de las causas de la STARI. Aunque se sospecha que la infección por B. lonestari, hay estudios que no lograron detectar ninguna bacteria relevante en personas con esa afección. Eso derivó en la hipótesis alternativa de que la STARI es una reacción de hipersensibilidad a la picadura de la garrapata estrella solitaria, que podría estar relacionada con el síndrome alfa-gal, otra afección vinculada con la estrella solitaria en que la persona se vuelve alérgica a la carne roja y otros alimentos con alfa-gal. Como no habían hecho análisis buscando B. lonestari en la niña, es imposible saber si fue la causa de su enfermedad.
Los resultados se publicaron en la edición de este mes de Emerging Infectious Diseases.
El futuro de la STARI
No es el primer caso de STARI detectado en Nueva York. Pero como la garrapata estrella solitaria amplía su territorio, es probable que puedan surgir casos similares en que se confundan las enfermedades, y no solamente en el noreste. Porque la garrapata de patas negras también está ampliando su territorio hacia el sur, en áreas donde desde hace mucho tiempo solo había garrapatas estrella solitaria, como en Carolina del Norte.
Handel dice que el caso muestra la necesidad de desarrollar mejores análisis de laboratorio para diagnosticar la enfermedad de Lyme, ya que los análisis disponibles hoy pueden arrojar resultados de falsos negativos. No hay análisis de sangre específico para STARI por lo que solo se la puede diagnosticar descartando Lyme, y si hay sospechas de picadura de garrapata estrella solitaria. Eso significa que es importante que las personas recojan y guarden las garrapatas que les piquen, en caso de enfermedad.
“Como la enfermedad de Lyme y la STARI tienen su causa en picaduras de diferentes garrapatas resulta importante identificar la especie de garrapata y preservar la garrapata después de la picadura”, dijo.
No solo tendrán que preocuparse ahora por la STARI los de Nueva York, sino que la garrapata estrella solitaria aparentemente está provocando otras enfermedades también.