En el estado de Nueva York se detectó un virus potencialmente mortal propagado por las garrapatas, según un estudio reciente.
Los científicos de la Universidad Stony Brook, entre otras, estudiaron la sangre de residentes de Nueva York, sospechosos de tener esta enfermedad transmitida por garrapatas. Identificaron al menos un caso confirmado del virus Bourbon en un hombre de Long Island, que debió ser hospitalizado pero sobrevivió. Aunque rara vez hay noticias de casos humanos de virus bourbon, es probable según los investigadores que haya más de los que se supone.
“En Nueva York y el noreste hay muchas garrapatas estrella solitaria, y su población es densa. Cuando alguien se infecta con síntomas de virus Bourbon el caso se presenta similar al de otras infecciones transmitidas por garrapatas”, dijo el jefe de la investigación Luis Marcos, director de la Clínica de Enfermedades transmitidas por garrapatas de Stony Brook, en declaraciones de la universidad. “Por eso, es probable que haya más casos de virus Bourbon de lo que se piensa, en esta región, y tal vez no se diagnostiquen otros casos”.
Virus Bourbon
Se llama así al virus por el condado de Bourbon, en Kansas, donde se descubrió el primer caso en un humano en 2014 (el paciente finalmente murió 11 días después de enfermar). Los síntomas de la infección incluyen fiebre, fatiga y dolores de cuerpo, además de náuseas y vómitos.
Además, el paciente puede presentar niveles bajos de plaquetas y glóbulos blancos. El vector primario es la garrapata estrella solitaria (Amblyomma americanum). No hay tratamientos específicos o vacunas para los enfermos con el virus de Bourbon.
Desde entonces, solo se han confirmado unos pocos casos de virus Bourbon, mayormente en el centro-oeste de EE.UU. Pero la garrapata estrella solitaria está ampliamente distribuida en esa región y en el sudeste de EE.UU., y como muchas especies de garrapata, ha ampliado su alcance y se sabe que también ha llegado al noreste.
Se había hallado virus Bourbon en poblaciones de garrapatas estrella solitaria en Nueva York, y se sospecha que antes de este reciente estudio ya había habido un caso, aunque los autores dicen que esta es la primera evidencia concluyente de que está circulando entre los residentes del estado.
El equipo analizó muestras de sangre de 107 personas con posibles síntomas de enfermedades transmitidas por garrapatas, tomadas entre 2019 y 2024. Dos personas dieron positivo en anticuerpos neutralizantes del Bourbon, en tanto que una persona presentó un drástico aumento en los niveles de estos anticuerpos durante el período en que se hizo el estudio, lo que sugirió que la infección era reciente o aguda.
“La evidencia serológica indica que estos pacientes se infectaron con patógenos virales emergentes transmitidos por garrapatas”, escribieron los investigadores en su trabajo, publicado en mayo en the American Journal of Tropical Medicine and Hygiene.
Aunque no se identificó el caso por nombre en el estudio, la persona reveló su identidad a los medios: es un hombre del condado de Suffolk, Michael Larkin, de 67 años.
Larkin empezó a sentir síntomas que lo debilitaban a poco de quitarse dos garrapatas estrella solitaria de una de sus piernas: urticaria, fiebre, dolores de cabeza crónicos y sudor nocturno. Debió ser hospitalizado durante varios días, y allí fue atendido con cuidados de sostén y soporte por Marcos y su equipo de Stony Brook, y eventualmente se recuperó.
“Este caso era ciertamente el virus Bourbon y a lo largo de un mes los niveles de anticuerpos aumentaron ocho veces. El paciente tuvo síntomas muy graves y fue hospitalizado”, dijo Marcos.
Raro pero real
Aunque el virus Bourbon es infrecuente y raro, es una de las enfermedades transmitidas por garrapatas que se están convirtiendo en un problema mayor en EE.UU. En este momento son pocos los laboratorios del país que hacen el análisis de este virus y los médicos no están obligados a informar los casos sospechosos al departamento de salud local. Por eso, no se conoce con certeza el verdadero peligro que representa el virus Bourbon, en Nueva York o en otros estados.
Los autores del estudio indican que “esto destaca la necesidad de ampliar la vigilancia viral, de efectuar análisis clínicos y evaluar el desarrollo para mejorar la toma de decisiones clínicas e informar de enfermedades transmitidas por garrapatas y gestionar el vector”.
Más allá de la enfermedad o de la especie de garrapata, lo prudente para reducir el riesgo de sufrir enfermedades transmitidas por garrapatas es prestar atención al visitar áreas boscosas o áreas donde probablemente habiten, incluyendo el uso de repelentes certificados por la EPA que contengan DEET, picaridina, IR3535 o aceite de eucalipto Limón (OLE), además de vestir ropa tratada con permetrina, que es un pesticida efectivo. También, permanecer en los senderos marcados y evitar el paseo por áreas llenas de arbustos, en especial entre abril y septiembre, que es la temporada pico de las garrapatas.