Es como una pesadilla recurrente: a pesar de los intentos por repararla, la filtración de aire en el segmento ruso de la Estación Espacial Internacional se repite.
La NASA y Roscosmos han pasado años tratando de encontrar y reparar el origen de la filtración de aire que afecta al laboratorio espacial. El año pasado una nueva señal de presión en un segmento del módulo Zvezda sugería que la filtración había sido reparada, pero ahora lamentablemente se ha detectado que no es así.
Este mes la agencia espacial rusa Roscosmos notó un lento descenso de presión en el túnel de transferencia que conecta con el módulo de servicio Zvezda, lo que indica que la Estación Espacial Internacional sigue teniendo una filtración de aire, en microscópicas rajaduras según informó Ars Technica. El análisis de los datos indicó que sale aire del módulo roso a una tasa de casi medio kg por día, le dijo el jueves a Ars Josh Finch, vocero de la NASA.
Línea de tiempo de la filtración
Roscosmos informó que había una filtración en la Estación Espacial en septiembre de 2019, y que estaba en el vestíbulo (llamado PrK) que conecta una escotilla con el módulo ruso Zvezda. Desde que se descubrió, la filtración de aire del módulo de servicio se duplicó, de medio kilogramo por día a poco más de un kilo diario, según un informe publicado en 2024. Eso hizo que la NASA elevara el nivel de riesgo al máximo.
La NASA y Roscosmos no se ponían de acuerdo sobre la causa de la filtración o cómo repararla, y el problema persistió durante seis años. En junio de 2025 todo empezó a verse mejor y la NASA informó que los intentos por reparar la filtración de aire habían tenido éxito tras efectuar la medición de la presión (miden el cambio en el flujo de aire, o los sensores detectan la presión de cabina), lo que podía ser señal de que se habían sellado las grietas.
Sin embargo, había una posibilidad de que la nueva medición se debiera a que el aire fluía hacia un área diferente en el segmento posterior del módulo ruso.
Una filtración persistente
El 1 de mayo los cosmonautas rusos descargaban carga de la nave Progress 95 cuando notaron una leve baja de presión en el módulo Zvezda. Era la filtración, nuevamente. O tal vez, nunca se había resuelto.
“Roscosmos permitió que bajara gradualmente la presión en el túnel de transferencia mientras monitoreaban la pérdida”, informa Ars sobre lo que expresó Finch, de la NASA. “El área ahora se mantiene a baja presión, con presurizaciones menores según sea necesario”.
El vocero señaló que la filtración de aire no representa un riesgo para los tripulantes que están a bordo de la Estación Espacial Internacional, y que la NASA y Roscosmos están trabajando sobre lo que se hará.
La Estación Espacial funcionará hasta 2030, tras pasar casi tres décadas en la baja órbita terrestre. Todo ese tiempo en el crudo entorno del espacio se ha cobrado su precio en los materiales de la estación espacial y la persistente filtración de aire lo demuestra.
Este año el Congreso de EE.UU. sugirió que la NASA postergara el retiro de la estación espacial hasta que haya una alternativa comercial viable, para que no se interrumpa la presencia humana en la órbita terrestre. Al mismo tiempo, un panel asesor de seguridad advirtió que aumentan los riesgos que afectan a la estación espacial a medida que llega al final de su ciclo útil, y eso incluye el persistente problema de la filtración de aire.
A la NASA y Roscosmos les ha tomado años tratar de reparar la filtración, y hasta ahora esos esfuerzos han sido en vano. La Estación Espacial Internacional se sigue deteriorando.