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Ciencia

Seis viejos tratamientos para perder peso que ya no se usan, y por qué

Desde bandas gástricas al fen-phen, una cantidad de tratamientos contra la obesidad tuvieron su momento y luego se esfumaron.
Por Ed Cara Traducido por

Tiempo de lectura 5 minutos

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[Versión en español resumida a partir del artículo original en inglés]

Muchas personas, y me incluyo, hemos tratado de adelgazar en algún momento de nuestras vidas. Estadísticamente, casi siempre esos intentos acabaron en rotundos fracasos y sin habernos hecho perder peso de manera sostenida.

En los últimos años todo cambió gracias al surgimiento de la semaglutida, ingrediente activo en Ozempic y Wegovy. La semaglutida imita a la hormona GLP-1 que regula el apetito y la producción de insulina entre otras cosas. Estas nuevas drogas GLP-1 (y otras, más nuevas, que apuntan a varias hormonas) demostraron ser mucho más efectivas que la dieta y el ejercicio por sí solos, y mejores que otras intervenciones excepto las cirugías bariátricas más avanzadas.

Las drogas GLP-1 también tienen sus limitaciones y efectos colaterales. Además, muchos usuarios recuperan su peso si dejan el tratamiento. Gracias a estas drogas, finalmente las tasas de obesidad en EE.UU. y otros países se han reducido.

Pronto se cumplirán 5 años desde la aprobación de Wegovy, por lo que me pareció que sería divertido repasar los antiguos tratamientos para adelgazar y ver por qué fracasaron.

2,4 Dinitrofenol (DNP)

El 2,4 Dinitrofenol o DNP se ha usado en el último siglo para fabricar tintura, municiones y herbicidas, entre otras cosas. Y en la década de 1930 la ciencia descubrió que podía ayudar a perder peso rápidamente (hasta 1,5 kg por semana). Lo hace al intervenir en el proceso del consumo de energía en las mitocondrias para producir ATP, combustible de las células, al hacer que la mayor parte de la energía se disipe en el calor, aumentando el ritmo metabólico y quemando grasas y carbohidratos.

Pero lamentablemente, quienes se excedían en el uso del DNP aumentaban su calor corporal y morían, en tanto que otros sufrían graves efectos colaterales como cataratas, sordera y falla renal. La ventana terapéutica del DNP es baja, lo significa que es muy pequeña la diferencia entre la dosis “segura” y la que es potencialmente letal.

Se prohibió en EE.UU. y otros países por esos motivos, pero incluso hoy se puede conseguir sin gran dificultad. Los fisicoculturistas, por ejemplo, buscan usarlo y hubo algunos que pagaron muy cara la apuesta. La ciencia sigue estudiando si los mecanismos del DNP podrían aprovecharse de manera segura.

Bandas gástricas

Hoy, en la era de las GLP-1 sigue habiendo cirugías bariátricas muy efectivas para tratar la obesidad. Aunque suelen ser cirugías seguras, pueden ser costosas y como se debe cambiar el estilo de vida hay personas que prefieren otros tratamientos. Es una cirugía breve y mínimamente invasiva que pone una banda ajustable, inflable y removible alrededor de la parte superior del estómago, reduciendo su tamaño por lo que se sentirá saciedad con menos comida. Durante la década del 2000 la cirugía bariátrica de este tipo fue la más popular.

Pero con el tiempo se observó que había personas que sufrían complicaciones como infecciones, hernias, o problemas porque la banda se aflojaba. Como resultado, muchos recuperaban el peso perdido o necesitaban otra cirugía para reparar la banda. La medicina mejoró la seguridad de cirugías que hoy son comunes como la gastrectomía en manga.

Aunque no se prohibieron las bandas gástricas, para finales de la década de 2010 este método dejó de ser popular y muchos centros médicos ni siquiera ofrecen esta solución.

Fen-phen

La combinación de fenfluramina y fentermina, conocida como fen-phen, ayuda a reducir el apetito pero las drogas funcionan de maneras diferentes. Se aprobaron como tratamientos a corto plazo y sus efectos fueron modestos. Hacia finales de la década de 1970 el farmacólogo Michael Weintraub propuso la combinación de las dos drogas, y el fen-phen se empezó a utilizar unos años después, como tratamiento popular para adelgazar. El combo de drogas se vendía sin prescripción y no había habido grandes ensayos clínicos. Con el tiempo, hubo pacientes, médicos e investigadores que informaron de graves complicaciones como mayor riesgo de enfermedad en las válvulas cardíacas e hipertensión pulmonar. Hacia finales de 1997 la FDA indicó que la fenfluramina y la dexfenfluramina se retiraran del mercado. El fabricante, American Home Products, perdió millones en acuerdos judiciales.

Los graves riesgos del fen-phen se debían mayormente an la fenfluramina. Hoy la fentermina suele prescribirse ocasionalmente, pero ahora asociada con otra droga, topiramato. La fenfluramina, mientras tanto, se utiliza como tratamiento para determinado tipo de convulsiones, con clara advertencia de sus potenciales riesgos cardiovasculares.

Lorcaserina

Para cuando la FDA aprobó la lorcaserina en 2012, se la consideró la primera medicación novedosa en más de una década para el tratamiento de la obesidad.

Su efecto fue modesto (tal vez se perdían unos 3 kg en unas 12 semanas) pero con el tiempo se supo que podía aumentar el riesgo de sufrir cáncer. Una investigación de la FDA de los datos de ensayos clínicos encontró que el 7,7% de los usuarios de lorcaserina tuvieron cáncer a lo largo de cinco años, en comparación con el 7,1% de quienes habían tomado un placebo.

En 2020 la FDA solicitó que Eisai Inc, fabricantes de la lorcaserina, retirara la droga del mercado, y un año después la FDA aprobó la semaglutida en Wegovy. Lo extraño es que hay estudios que sugieren que las drogas GLP-1 podrían reducir el riesgo general de contraer cáncer.

Píldoras arco iris

El fen-phen había sido la primera combinación de drogas para adelgazar. Pero las píldoras arcoíris, por los colores brillantes de los comprimidos, fueron más conocidas. En EE.UU. tuvieron su momento de popularidad entre 1940 y 1960 aproximadamente. Las compañías farmacéuticas combinaban drogas como anfetaminas, diuréticos y hormonas tiroideas, con drogas que contrarrestaban los efectos colaterales, como barbitúricos para calmar la ansiedad o insomnio causados por las anfetaminas.

Esta mezcla de drogas hizo que las píldoras arcoíris fueran más peligrosas, y se vincularon al menos seis muertes en EE.UU. antes de que la FDA prohibiera las combinaciones de estas drogas hacia finales de la década de 1960.

Hay investigadores que argumentan que muchos suplementos dietarios para perder peso son versiones recombinadas de las píldoras arcoíris. Los suplementos no tienen las mismas regulaciones que las drogas aprobadas, e incluso hay algunos que incluyen drogas que se prohibieron en las píldoras arcoíris, como los estimulantes.

Efedra

Efedra es el nombre de un género de plantas arbustivas, aunque se supone que sus efectos en la salud provienen del tallo y las ramas de la Efedra sínica. El ingrediente principal es un estimulante, la efedrina.

A partir de la década de 1990 la efedra empezó a usarse como producto para adelgazar y potencial estimulante para deportistas. A menudo se combinaba con cafeína, por sus supuestos beneficios sinérgicos. Pero su popularidad trajo consigo informes de eventos adversos como alta presión sanguínea, eventos cardiovasculares, e incluso psicosis.

Cuando el beisbolista Steve Bachler de la MLB murió en 2023, la autopsia concluyó que la efedra había contribuido a su muerte. La FDA prohibió los suplementos con efedrina, y se habían registrado al menos 155 muertes vinculadas con la Efedra.

Lo peor es que la Efedra tampoco era tan efectiva, incluso en combinación con la cafeína. En comparación con el placebo, en promedio habría servido para perder tan solo 1 kg o menos al mes, según una revisión de 2003.

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