Image: The Telegraph (YouTube)

Para la vaca Penka, cruzar la frontera de Bulgaria hacia Serbia sin ser vista por los guardias fronterizos fue pan comido. El infierno le esperaba al volver: a diferencia de Bulgaria, Serbia no pertenece a la Unión Europea y Penka no había rellenado el papeleo necesario para reingresar en su país.

La vaca se alej√≥ de su manada a mediados de mayo y un granjero serbio la identific√≥ por su insignia. Cuando intent√≥ devolverla a su due√Īo ‚ÄĒel b√ļlgaro Ivan Haralampiev, de la aldea de Kopilovtsi‚ÄĒ, la vaca fue retenida en aduanas para que la revisara un veterinario, de acuerdo con las normas de la Comisi√≥n Europea. El veterinario concluy√≥ que Penka no pod√≠a volver a la UE porque sali√≥ de sus fronteras sin la documentaci√≥n adecuada.

Por recomendaci√≥n del veterinario, la vaca ‚ÄĒque est√° pre√Īada y dar√° a luz en tres semanas‚ÄĒ va a ser sacrificada. La intransigencia de la UE ha indignado a muchas europeos dentro y fuera de Bulgaria. En Twitter, el comisario Vytenis Andriukaitis (a cargo de la seguridad alimentaria de la UE) adelant√≥ que ‚Äúno pod√≠a hacer nada‚ÄĚ y recomend√≥ a un reportero brit√°nico que ‚Äúse hiciera activista por el bienestar de los animales‚ÄĚ.

En Change.org, una recogida de firmas para que la Comisi√≥n Europea haga una excepci√≥n con Penka acumula 19.200 participaciones. La vaca roja se encuentra en cuarentena tras salir a pastar a unos kil√≥metros de su casa. ‚ÄúEl √ļnico crimen que cometi√≥ fue ser descubierta‚ÄĚ, dice su due√Īo.