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Tecnología

Skullcandy Grind Fuel, los auriculares inalámbricos que buscan ser diferentes con Spotify

Tras los Push Active, la compañía lanza en Europa un segundo modelo de inalámbricos incorporando su plataforma de control de voz Skull-iQ
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De un tiempo a esta parte, el mercado de los móviles parece haberse estancado. El paso de los años ha terminado por saturar un sector donde los modelos apenas cambian o mejoran el anterior. Algo parecido ha ocurrido con los auriculares inalámbricos, aunque con un diferencia: todo ha pasado en muy pocos años, tiempo en que han aparecido muchos más modelos que la demanda real existente.

Skullcandy Grind Fuel

  • ¿QUÉ SON?

    Los últimos auriculares inalámbricos de Skullcandy con la tecnología Skull-IQ de control de voz

  • PRECIO

    99,99 euros

  • NOS GUSTA

    La duración de la batería, su diseño y el control de voz exclusivo

  • NO NOS GUSTA

    No tienen ANC y un micro que no brilla en zonas de mucho bullicio

Por eso se hace tan complicado evaluar un nuevo modelo. Ya sea de gama alta o media, las diferencias en la mayoría de los casos son apenas imperceptibles para los usuarios, por lo que el precio acaba siendo el principal motivo de compra.

Todo esto lo digo porque me ha tocado evaluar los nuevos auriculares inalámbricos de Skullcandy, Grind Fuel. Y sí, sus características son muy parecidas a decenas de otros equipos de gama media, aunque con un pero: un control de voz exclusivo que puede marcar la diferencia en ese amplio espectro de equipos todoterreno.

Auriculares prácticos para el día a día

Image: Miguel Jorge/Gizmodo
Image: Miguel Jorge/Gizmodo

Los Grind Fuel traen lo justo y necesario en su caja. El par de auriculares viene únicamente en color negro y está construido en plástico que no desagrada al tacto. Su diseño me parece perfecto, ni muy grandes ni muy pequeños, pero sobre todo y lo más importante, se adaptan perfectamente al tamaño de las orejas y se sienten sólidos, ya que como viene siendo habitual en todo equipo de características similares que se precie, trae tres pares de almohadillas de silicona en tamaños pequeño, mediano y grande para que se ajusten a cada usuario.

Además, la caja incluye un cable (no muy largo) USB-C para conectar con el estuche de carga, que cuenta con un tamaño generoso (cabe en un bolsillo de pantalón, aunque se calienta levemente tras una carga prolongada, nada de qué preocuparse).

En general, el estuche cumple perfectamente con sus funciones, con una tapa abatible para introducir el par y conectar a su vez con los dispositivos a través de Bluetooth (los Grind Fuel son compatibles con Bluetooth 5.0 y admiten el códec Bluetooth SBC).

En cuanto a características y especificaciones de fábrica, Skullcandy indica que los auriculares cuentan con la certificación IP55, es decir, son un par resistente al polvo y a mojarse ligeramente aunque, como siempre debe quedar claro, no a sumergirlos en agua. Internamente, el par ofrece una respuesta de frecuencia de 20 Hz a 20 kHz.

Image: Miguel Jorge/Gizmodo
Image: Miguel Jorge/Gizmodo

El par cuenta con botones físicos desde los que podemos controlar todo. Por ejemplo, una sola pulsación controla la reproducción, una doble ajusta el volumen (hacia abajo en el oído izquierdo y hacia arriba en el derecho) y al mantener presionado se inicia Spotify. Finalmente, una pulsación prolongada comparte el audio con otros productos habilitados para Skullcandy Skull-iQ.

Por último, los auriculares cuentan con la novedosa tecnología de activación por voz, Skull iQ de la compañía (hablaremos de ello a continuación) y una batería más que reseñable que, sobre el papel, ofrece hasta 40 horas.

Todo ello por 99,99 euros, ¿valen la pena?

Una batería enorme y un sonido aceptable

Image: Skullcandy
Image: Skullcandy

A la hora de comprar unos auriculares inalámbricos, la batería es clave. En este sentido, el hecho de que el equipo no cuente con tecnologías de alta gama como el ANC es un punto a favor de su duración. Y es que, esas 40 horas que promete la compañía se cumplen con creces.

He estado utilizando los auriculares la última semana y su duración es uno de los mayores logros. Cargados al 100%, la batería se extiende hasta las 9 horas, pero es que el estuche le añade hasta 30/31 horas adicionales de carga. Eso sí, los tiempos oscilan y pueden decaer en función del volumen al que sean sometidos, no cambia en exceso, pero sí puede llegar a bajar unas horas si escuchas el equipo a todo volumen.

Con el cable USB-C incluido podemos obtener una carga rápida que ofrece 120 minutos de reproducción en 10 minutos. El estuche también es compatible con la carga inalámbrica, por lo que puedes encender los auriculares con un cargador inalámbrico Qi. Además, el estuche cuenta con LEDs de estado internos que nos permiten saber cuánta carga queda en el mismo.

En cuanto al sonido, lo mejor que puedo decir de ellos es que cumplen. Estamos ante un gama media, una línea de productos donde nada destaca por encima del conjunto, y eso no es del todo malo. Skullcandy se suele caracterizar por unos equipos con graves “gordos”, en algunos casos algo excesivos y saturados.

No es el caso de los Grind Fuel, bastante lineales en su conjunto aunque manteniendo ese sonido del bajo algo grave característico de la casa. En cualquier caso, los usuarios del par siempre pueden acudir a la app de Skullcandy desde la que se puede acceder a un ecualizador personalizado, pudiendo reducir la banda de frecuencia de 60 Hz y aumentar la banda de frecuencia de 12 kHz dentro del mismo. 

Como decíamos, no tienen ANC, pero aíslan algo del ruido exterior. En este caso no hay milagros, y todo queda condicionado a que las almohadillas que se incluyen en el equipo encajen perfectamente a la oreja de cada usuario.

En mi caso, nada que objetar. El ruido ambiental se bloqueaba de forma más que decente en casa, aunque en exteriores y por motivos obvios, no tanto. Supongo que en un avión, por ejemplo, tendrá grandes dificultades para pasar por el aprobado raspado a la hora de cancelar el ruido.

Una app y un sistema de activación de voz exclusiva como reclamo

Como en todos lo equipos de Skullcandy, se recomienda encarecidamente la descarga de la aplicación. Ya contamos antes que a través de la app podemos acceder a un ecualizador, pero en este caso resulta aún más fundamental porque con ella podemos acceder a la tecnología de activación por voz, Skull iQ.

La aplicación también nos permite cambiar los controles de los auriculares (por ejemplo, podemos habilitar el acceso rápido a Spotify y/o el control remoto de la cámara de tu teléfono) y tiene una función Find My Earbuds vinculada a Tile. También cuenta con un modo Stay Aware que permite escuchar tu entorno (la opción de sonido ambiental donde dejamos que entre algo de sonido exterior para no aislarnos por completo).

Pero volvamos a la característica estrella que se estrenó con los Push Active, la nueva plataforma de control de voz. Lo cierto es que, como comenté en los Active, este sistema de activación por voz funciona muy bien y de manera tremendamente intuitiva.

Image: Miguel Jorge/Gizmodo
Image: Miguel Jorge/Gizmodo

Para activar el asistente, simplemente debemos decir “Hey Skullcandy”. Una vez activado, se nos muestra una serie de comandos que, acompañando al saludo inicial, nos permitirán omitir pistas, cambiar el volumen y reproducir o pausar audios. Además, se puede usar para habilitar o deshabilitar el modo Stay-Aware, acceder a tu asistente personal, sacar fotos si tenemos la cámara activada o activar Spotify a través de Spotify Tap.

Esto último es una colaboración pionera con el popular servicio de música por el que Skullcandy se convierte en la primera marca de audio con acceso por voz a Spotify Tap. Poco más que decir, si tienes Spotify en tu equipo, con los Grind Fuel solo tienes que activarlo por comando de voz (en este caso, “Hey Skullcandy, Spotify”) y empezar a escuchar audios.

A nivel personal, y al igual que me ocurrió con los Push Active, solo puedo hablar bien del sistema. Después de emparejar el par con la aplicación, una voz nos confirmará la activación de la función. El control de voz permanecerá activo mientras la aplicación se está ejecutando en segundo plano. A partir de entonces, a través de los comandos podremos ir ordenando las acciones a seguir.

Aunque se limita a Spotify, está tan bien integrado que promete ser el comienzo de algo grande en la plataforma. Por ponerle un “pero”, la integración por voz requiere que la app de Skullcandy se ejecute en todo momento, algo que podría mejorarse una vez que el usuario ya ha registrado el equipo por primera vez.

Por último, el micro funciona bien, sin más. Obviamente, no son tan claros como los micrófonos de los auriculares más caros de alta gama y, por la falta de ANC, en algunas situaciones se sienten que luchan por bloquear los ruidos ambientales, sobre todo en zonas de mucho bullicio y calles concurridas.

¿Me lo compró?

Pues dependerá de lo que estás buscando. Por 99,99 euros encontramos mucha variedad en el mercado, muchísima para ser más exactos. Pero si buscas un equipo todoterreno de precio ajustado donde la batería sea un factor clave y Spotify la plataforma que más usas, los Grind Fuel probablemente se ajustan a la perfección.

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