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SpaceX quiere atrapar la Starship con brazos mecánicos gigantes

Elon Musk apunta a su próximo gran desafío: que la torre Mechazilla capture la etapa superior de la Starship con brazos mecánicos. Un paso clave para lograr la reutilización rápida del cohete más grande del mundo

El 10.º vuelo de Starship marcó un punto de inflexión para SpaceX. Tras meses de explosiones y retrasos, el gigante espacial logró un lanzamiento impecable: despegue a tiempo, separación de etapas limpia, aterrizaje del propulsor y, por primera vez, la liberación de carga útil en órbita. Este éxito devolvió la confianza a Elon Musk, que inmediatamente fijó un nuevo objetivo: atrapar la etapa superior de Starship durante su descenso.

El plan, revelado el 27 de agosto en su cuenta de X, es que esta maniobra se intente entre los vuelos 13 y 15, dependiendo del desempeño de la nueva versión del cohete, la Starship V3, prevista para estar lista antes de fin de año.

¿Por qué atrapar y no aterrizar?

A diferencia del Falcon 9, que utiliza patas retráctiles y plataformas flotantes, la Starship es demasiado grande y pesada para un sistema similar. Diseñarle patas gigantescas y construir infraestructuras masivas para aterrizajes supondría un gasto enorme y añadir peso innecesario.

La solución de SpaceX es radical: la torre de lanzamiento Mechazilla, en la base de Starbase (Texas), está equipada con dos enormes brazos —apodados “chopsticks”— capaces de sujetar tanto al propulsor Super Heavy como a la propia Starship en pleno descenso. Esto elimina la necesidad de patas de aterrizaje y acelera la preparación para el siguiente vuelo, acercando a la compañía al sueño de una reutilización casi inmediata.

Un reto contrarreloj

SpaceX ya ha demostrado que puede atrapar con éxito el Super Heavy: lo consiguió en los vuelos 5, 7 y 8 entre 2024 y 2025. Pero la etapa superior de la Starship, mucho más compleja de controlar, todavía no ha sido puesta a prueba.

Para intentar el primer “atrapado” en 2025, la compañía tendría que completar los vuelos 11 y 12 en apenas cuatro meses. Aunque no es imposible, la mayoría de analistas cree más realista que la maniobra ocurra en 2026.

Aun así, el éxito del vuelo 10 demuestra que SpaceX empieza a dejar atrás su mala racha. La Starship no solo funcionó como debía, sino que también abrió su bahía de carga y desplegó satélites en órbita por primera vez, un hito esencial en su camino hacia misiones más ambiciosas.

Aunque todavía falta mucho para que la Starship cumpla su objetivo final —transportar personas y carga a la Luna y, más adelante, a Marte—, cada avance tecnológico acerca ese escenario. La capacidad de reutilizar la etapa superior con la misma rapidez que el propulsor sería un cambio radical en los costes de acceso al espacio.

Si SpaceX logra que la maniobra de “atrapar en el aire” funcione, no solo revolucionará el sector espacial: también dará un paso decisivo hacia su visión de convertir a la humanidad en una especie multiplanetaria.

Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Romina Fabbretti. Aquí podrás encontrar la versión original.

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