En 2016 un cohete Falcon 9 explotó durante un ensayo final, creando una enorme bola de fuego que destruyó a un satélite que llevaba a bordo. Al principio se desconocía el motivo de la explosión, y eso llevó a una de las teorías más locas en la historia de los vuelos espaciales, pero aún así los federales la investigaron.
En Reentry, un libro sobre los primeros años de SpaceX, el veterano periodista espacial Eric Berger explora los detalles de la anomalía del Falcon 9. La razón de la falla no fue obvia de inmediato, y los ingenieros de SpaceX presentaron varias teorías. Una de ellas era que un francotirador había disparado contra el cohete, dando lugar a la explosión. Hace poco, Berger compartió nuevos detalles sobre esta loca teoría del francotirador, revelada por un pedido bajo el Acta de Libertad de Información (FOIA).
La explosión sucedió el 1 de septiembre de 2016 cerca de las 9 a.m. (hora del este de EE.UU.). El Falcon 9 estaba preparándose para una prueba de rutina en el complejo de lanzamientos espaciales 40 de Cabo Cañaveral, la Estación de la Fuerza Aérea, y de repente estalló y se incendió. La anomalía destruyó también la carga que había a bordo, el satélite de comunicaciones Amos-6.
Cohetes rivales
Después de la explosión a la compañía le costó encontrar una explicación. El fundador y CEO de SpaceX Elon Musk encontró plausible la teoría del francotirador, por supuesto, y ordenó a sus empleados que investigaran. Había explotado un tanque de helio en el ensayo de 2016 por lo que los ingenieros de SpaceX intentaron recrear la explosión en las pruebas subsiguientes. Así, les dispararon a tanques de helio para ver si se partían y explotaban del mismo modo.
Musk también creía en ese momento que el rival de SpaceX en ese entonces, United Launch Alliance, había tenido que ver con la explosión. Los empleados le dijeron a Berger que se les pidió que revisaran un edificio ocupado por ULA a casi una milla del lugar del lanzamiento, para ver qué había en el techo.
Según Berger, SpaceX estudió la teoría durante un mes, y luego la Administración Federal de Aviación (FAA) envió una carta a la compañía declarando que no había habido francotirador.
Berger recurrió a la FOIA para obtener la carta de la FAA, que reveló que SpaceX había presentado audio y video del incidente, junto con un análisis propio. “SpaceX sugería que en su opinión esta información y estos datos podrían indicar que había habido sabotaje o delito en la exlosión del Falcon 9 de SpaceX”, según la carta. Pero eso no fue todo, ya que SpaceX escaló la cuestión informando al FBI de Florida sobre la teoría de la compañía. La Oficina de Tama del FBI investigó el incidente y concluyó que no había habido tal cosa.
Luego se reveló que los ingenieros de SpaceX habían cargado los tanques presurizados del cohete con helio súper enfriado demasiado rápido, y que eso había causado la explosión.
Fue un incidente ocurrido cuando SpaceX todavía no dominaba la escena de los vuelos espaciales, y perder un cohete con su carga fue un duro golpe para la compañía. Si avanzamos nueve años en el tiempo, hoy la compañía de cohetes de Musk es líder en la industria, mientras algunos de sus anteriores competidores como ULA, han quedado atrás.