No pisar las flores

Las superfloraciones suelen atraer a hordas de turistas que entran en los campos para sacar fotografías o simplemente disfrutar del paisaje. La afluencia suele ser un quebradero de cabeza para los oficiales responsables de los parques, que tratan de pastorear a los visitantes para evitar que pisoteen las flores. La visita tiene reglas bastante estrictas. Los perros, por ejemplo, deben llevar correa, y no se permite entrar a los campos con vehículos o el uso de drones sin permiso expreso. Por supuesto, está absolutamente prohibido cortar flores.
No es solo una cuestión de normas o prohibiciones. El clima puede ser muy variable y los parques no dejan de ser zonas salvajes en las que a veces no hay cobertura móvil, hay fauna libre y por donde nos podemos perder con cierta facilidad. Parques y Recreación ofrece una serie de consejos muy útiles para hacer la visita más agradable.