Un fenómeno amenazado por el cambio climático

Para que tenga lugar una superfloración no basta con que haya dos años secos seguidos de uno muy húmedo. Además tienen que darse las condiciones adecuadas para mantener vivas las semillas durante los años secos. “Las lluvias de mantenimiento, la luz solar, las bajas temperaturas y evitar las perturbaciones son importantes para la supervivencia de las plántulas”, explica la profesora de Evolución y Ecología Jennifer Gremer, de la Universidad de California-Davis.
Estas delicadas condiciones ya se están viendo afectadas por el aumento de la temperatura del suelo, las sequías a medio invierno, y los cambios en los patrones de lluvia. Todos esos factores derivados del cambio climático pueden reducirán la supervivencia del banco de semillas en el terreno y generar falsas señales de germinación que hagan las superfloraciones un fenómeno cada vez más raro.