La Sociedad Antarctic Heritage Trust lleva unos meses examinando cabo Adare. El legendario punto de partida para las expediciones que exploraban la Antártida está lleno de artefactos olvidados por aquellos pioneros. El más reciente es un bizcocho de frutas. Tiene más de 100 años y aún es comestible. El bizcocho ha aparecido envuelto en papel…