Vamos, todos lo hemos hecho alguna vez. Cuando te estás mirando en un espejo esa pequeña protuberancia de tu barbilla que se siente como un cuerpo extraño, es tentador querer pellizcarlo hasta que no sea más que una leve cicatriz. Sin embargo, nunca es tan fácil. ¡Piensa en la sangre! ¡Pus! Y lo peor de…