El papel parece que ni pintado para el conocido actor neozelandés
Han pasado casi tres décadas desde que nació Mortal Kombat, una saga de videojuegos de pelea que se centraba en la violencia y el gore con una historia básica pero que funcionaba para los juegos. Una nueva película ha intentado llevar esa historia a la gran pantalla. ¿Ha funcionado? En gran parte, sí. Pero no…