Suena a película de James Bond, pero ha sucedido en la ciudad africana de Johannesburgo. Un ciudadano checo huido de la justicia de su país salía a recoger su coche cuando se le vino encima una auténtica lluvia de balas proveniente de un Volkswagen Cross-Polo aparcado cerca. El coche llevaba una batería de 12 ametralladoras…