En la costa del sur de Tasmania, en las montañas sumergidas de un parque marino protegido, los investigadores han descubierto más de 100 especies sin nombre, incluidos corales, langostas y moluscos increíblemente “extraños”. De hecho, cada una de estas criaturas o corales es fascinante: hay langostas con brazos torpemente largos, gusanos con anillos iridiscentes, cangrejos…