Ahora, seg├║n el Vaticano, las cenizas de difuntos no se pueden dispersar ni guardar en casa

Incinerar el cadáver de una persona es uno de los ritos funerarios más extendidos. La iglesia católica autorizó oficialmente la cremación desde 1963, pero ahora ha decidido matizar la práctica. Las cenizas del difunto no se podrán conservar en casa ni dispersar en la naturaleza.