Si las películas fuesen científicamente correctas, la mítica Jaws se desarrollaría de esta forma: mientras la canción de la película comienza a sonar, una aleta dorsal negra se desliza sobre la superficie del agua, y los enormes tiburones blancos huirían aterrorizados cuando la cámara revela la verdadera amenaza: una ballena orca. Los tiburones blancos y…