¿Te duele la cabeza al punto de que sientes que estalla? Quizá, la terapia con GLP-1 pueda ayudarte. Un reciente ensayo clínico encontró evidencia de que estas drogas populares que se utilizan para tratar la obesidad y la diabetes tipo 2 tal vez también podrían reducir los episodios de migraña.
El reducido ensayo piloto se llevó a cabo en Italia, con docenas de pacientes que viven con obesidad y migrañas crónicas. Las personas refirieron una significativa reducción en la cantidad de días con migraña al mes luego de utilizar liraglutida, aunque no perdieron peso. Aunque son resultados preliminares, todo indicaría que las drogas GLP-1 podrían ser un valioso tratamiento adicional para algunas personas con migrañas que no responden a otras medicaciones, según los autores de este trabajo.
“Nuestros hallazgos muestran que la liraglutida podría ser efectiva para tratar la migraña frecuente y crónica o persistente y resistente a otras medicaciones”, escriben los autores de la Universidad de Nápoles Federico II en el trabajo que publicaron este mes en Headache.
La GLP-1 imita a una hormona importante en la regulación del apetito y el metabolismo. Hace unas dos décadas que existe esta clase de droga, y las iteraciones aprobadas últimamente son la semaglutiza y la tirzepatida, sustancialmente más efectivas para ayudar a las personas a perder peso y controlar su glucosa en sangre, en comparación con la dieta y el ejercicio solamente. La ciencia aprendió con el tiempo que los potenciales beneficios para la salud que brindan las drogas GLP-1 podrían ir más allá de la pérdida de peso. Hay algunos estudios que sugieren que las GLP-1 pueden reducir las ansias de consumir drogas, en personas con adicción.
El estudio
Las migrañas crónicas son una afección compleja con muchos factores posibles detrás. Sin embargo, uno de esos factores es el aumento de la presión intracraneal, según indican los investigadores en el trabajo. Como los estudios anteriores han mostrado que las GLP-1 pueden reducir esa presión, surgió la teoría de que esta clase de drogas podría potencialmente ser un tratamiento para el alivio de las migrañas.
Probaron la liraglutida, una droga GLP-1 más antigua, en 31 pacientes con obesidad y migrañas que no respondían a otros medicamentos. Al cabo de 12 semanas el promedio de días al mes con migraña había bajado de 20 a menos de 11, casi un 50%. Un participante incluso dejó de sufrir migrañas. Algunas personas bajaron un poco de peso, pero lo interesante es que la pérdida de peso no tenía correlación con la mejora en sus migrañas. Es decir que el efecto de la liraglutida en las migrañas parece ser independiente de su efecto como ayuda para adelgazar.
Los autores del trabajo señalan que solo buscaban demostrar el concepto, y nada definitivo. Quedan muchas preguntas por responder. Por ejemplo, si las nuevas drogas GLP-1 como la semaglutida (Ozempic y Wegovy) serán más efectivas para reducir las migrañas relacionadas con la presión. Aunque las migrañas son difíciles de tratar, incluso con las drogas nuevas que se aprobaron, sería invalorable hallar un tratamiento ya aprobado.
Se requerirán más estudios para validar si las drogas que reducen la presión intracraneal, como las GLP-1, pueden indicarse para aliviar las migrañas, según los autores de este trabajo. Lo que descubrieron parece ser un comienzo promisorio.