Un nuevo sistema algorítmico permite que superficies planas se transformen en objetos tridimensionales con un único gesto mecánico. Sin motores, sin robots, sin magia. Solo geometría, bisagras y un diseño que reescribe cómo entendemos el despliegue de estructuras.
Tras invertir decenas de miles de millones y no conseguir tracción real, Meta recorta en Reality Labs y redirige recursos hacia la IA y las Ray-Ban Meta. El metaverso no muere oficialmente, pero deja de ser el centro del plan. Y eso lo dice todo.
No se trata solo de usar una herramienta, sino de absorber su estilo. Investigadores detectan un aumento de palabras típicas de la IA en la vida real. El lenguaje, ese rasgo tan humano, ya no evoluciona solo.
La construcción lleva años buscando alternativas al cemento sin mirar fuera del laboratorio. Ahora, un residuo marino ignorado durante décadas irrumpe como una posibilidad real para reducir emisiones y repensar cómo se construye el mundo.
No se trata de volver a pisar la Luna, sino de quedarse. Elon Musk asegura que SpaceX iniciará vuelos de carga en 2028 para transformar la nave Starship en un hábitat permanente, usando energía solar casi continua, hielo lunar como combustible e impresión 3D para expandirse sin depender de la Tierra.
Un informe interno filtrado revela que Amazon podría automatizar el 75 % de sus operaciones antes de 2030. La compañía prevé ahorrar 12.600 millones de dólares y evitar 600.000 contrataciones. La pregunta ya no es si puede hacerlo, sino cuántos empleos quedarán en pie cuando lo logre.
Con 123 metros de altura y capacidad para llevar 100 toneladas hasta la Luna, la nave de SpaceX redefine el concepto de exploración. La Starship no busca visitar otros mundos, sino colonizarlos. Y detrás de su acero reluciente se esconde una ambición que va más allá de los viajes espaciales: construir una presencia humana permanente fuera de la Tierra.
Las películas y series son demasiado amplias y largas como para ser contenido real.
Un estudio reciente lanza una advertencia inquietante: los rostros creados por inteligencia artificial ya superan a los reales en credibilidad visual. El hallazgo no solo cuestiona nuestra percepción, sino que obliga a repensar la seguridad digital y revela por qué la formación técnica se vuelve una defensa clave en la era de las imágenes sintéticas.
Elon Musk acaba de decir en voz alta algo que muchos gurús tecnológicos insinúan desde hace años: que ahorrar para la jubilación es inútil porque la inteligencia artificial hará que todo sea tan barato que el dinero dejará de importar. Suena futurista. Suena tentador. Y también suena peligrosamente cómodo para alguien que ya no necesita preocuparse por llegar a fin de mes.
En apariencia es solo una “S” metálica impresa en microgravedad. Pero detrás de ese trazo hay un cambio histórico: la primera pieza de metal fabricada en órbita abre la posibilidad de reciclar satélites, imprimir repuestos en el espacio y construir allí mismo las herramientas de una nueva era espacial.
BMW trabaja en un sistema que promete cero emisiones y repostajes en minutos. El reto no está en la tecnología del coche, sino en todo lo que debe construirse alrededor para hacerlo viable.
Con casi seis mil millones de visitas mensuales, ChatGPT ya juega en la misma liga que Instagram y Facebook. El fenómeno deja una idea incómoda: el verdadero hito de la IA no es lo bien que piensa, sino cuánto tiempo logra retenernos.
Google avanza con Gemini y OpenAI ya no puede permitirse esperar. Su respuesta no es un nuevo modelo ni una función decorativa: es salud. Con ChatGPT Salud, la compañía apuesta por convertir su IA en un asistente clínico permanente, integrado en tu historial, tus hábitos y tu día a día. Esto va de retención. Y de dependencia.
Desde Washington se vende como un lingote estratégico lleno de minerales críticos, pero sobre el terreno Groenlandia es otra cosa: seis meses de oscuridad, cero infraestructura y costes que se disparan. El problema no es lo que hay bajo el suelo, sino todo lo que falta encima. Y eso no se arregla con discursos.
Para Apple, son tiempos aburridos. Para Google, son tiempos riesgosos. La reacción de Wall Street no sorprende.
Por eso ahora tendrás “Recibidos de IA” en tu bandeja de entrada.
Científicos estadounidenses han logrado un hito tecnológico que podría revolucionar internet tal como lo conocemos: han conseguido teletransportar información cuántica a través de la fibra óptica tradicional. Este avance acerca la posibilidad de redes ultra seguras y veloces, integradas con las infraestructuras actuales. Pero ¿cómo funciona exactamente y qué desafíos quedan por resolver?
Durante décadas, la energía solar avanzó centímetro a centímetro. Ahora, investigadores de Hong Kong están empujando un salto que parecía inalcanzable: células tándem perovskita/silicio que aspiran al 40 % de eficiencia, muy por encima del límite teórico del 34 %. El reto ya no es la ciencia, sino escalar esta revolución sin sacrificar estabilidad ni sostenibilidad.
Durante décadas, el hidrógeno ha sido la promesa del futuro limpio. Ahora, una empresa japonesa acaba de demostrar que puede integrarse al presente. El nuevo motor de Kawasaki combina gas natural e hidrógeno en un solo sistema, reduciendo emisiones y funcionando con las mismas redes energéticas que ya existen. Una solución práctica para un cambio que parecía imposible.