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Tiempos negros en los mercados: Wall Street y Europa se desploman por la guerra comercial entre Trump y China

La tensión entre Estados Unidos y China alcanza un nuevo punto crítico y sacude los mercados financieros globales. Wall Street sufre su segunda caída consecutiva, Europa se desploma y los analistas temen una recesión inminente. Todo apunta a que el conflicto comercial apenas comienza
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La guerra comercial entre Estados Unidos y China ha vuelto a escena con una fuerza inesperada. Tras el anuncio de nuevos aranceles por parte de ambas potencias, los mercados reaccionaron con fuertes caídas. Inversionistas, bancos y grandes tecnológicas sufren las consecuencias de una escalada que amenaza la estabilidad económica global. ¿Estamos ante el inicio de una recesión?

Wall Street profundiza sus pérdidas por segundo día consecutivo

Wall Street
© Unsplash – Larry Nalzaro

Las bolsas estadounidenses volvieron a teñirse de rojo este viernes tras el anuncio de represalias comerciales por parte de China. Wall Street arrancó la jornada con desplomes significativos: el Dow Jones cayó un 2,99% (–1214 puntos), el S&P 500 retrocedió un 3,36% y el Nasdaq se hundió un 3,73%. En apenas dos días, el Nasdaq ha perdido un 9,5% y el S&P 500 más del 8%.

La preocupación por una guerra comercial prolongada y sus posibles efectos sobre la economía —como inflación elevada, menor crecimiento y pérdida de competitividad— está impulsando una ola de ventas masivas. A estas alturas, el Dow Jones ya acumula una pérdida semanal del 6,9% y ha caído más de un 10% desde su último pico en diciembre, ingresando oficialmente en territorio de corrección técnica.

El analista Sam Stovall, de CFRA Research, lo resumió con claridad: “Los mercados están mostrando un temor real a una escalada sin control de los aranceles, con consecuencias globales imprevisibles”.

Bancos y tecnológicas lideran la caída en Estados Unidos

Los sectores más afectados han sido el financiero y el tecnológico. JPMorgan, Goldman Sachs, Morgan Stanley y Bank of America perdieron más del 6% en la jornada. En paralelo, American Express y Wells Fargo retrocedieron más de un 5%.

Entre las llamadas “Siete Magníficas”, sólo Alphabet se mantuvo en verde con un leve +0,12%. El resto —Apple, Amazon, Meta, Nvidia y Tesla— se desplomó, con pérdidas que alcanzaron hasta el 5%. Esta presión sobre los gigantes tecnológicos refuerza la desconfianza general del mercado y eleva la percepción de riesgo.

Europa y Asia no escapan al pánico bursátil

Wall Street
© Unsplash – Maxim Hopman

La tormenta no se limitó a Wall Street. Las principales bolsas europeas también registraron un “viernes negro”. El Ibex 35 español lideró las caídas con un derrumbe del 6,60%, arrastrado por la debacle de la banca. Le siguieron el DAX alemán (–5,43%), el EuroStoxx 50 (–5,35%), el CAC 40 francés (–4,76%) y el FTSE 100 británico (–4,13%).

En Asia, la respuesta no fue distinta. El Nikkei 225 de Tokio cayó un 3,8%, el Hang Seng de Hong Kong se desplomó un 4,1% y el índice de Shanghái perdió un 3,2%. Los analistas señalan que estas caídas reflejan un temor real a una desaceleración del comercio global y a una posible caída de la demanda internacional.

El impacto también se sintió en los mercados de materias primas. El precio del petróleo se desplomó cerca de un 9%: el Brent cayó a 64,33 dólares (–8,28%) y el WTI a 60,97 dólares (–8,93%). Mientras tanto, el oro, tradicional refugio en tiempos de incertidumbre, subió un 0,85%, alcanzando los 3.148,09 dólares.

Este comportamiento sugiere que los inversionistas están buscando activos seguros mientras se alejan de los mercados de riesgo. La posibilidad de una recesión ya no parece remota, sino una amenaza creciente.

Aranceles recíprocos y discursos que no calman al mercado

China anunció este viernes nuevos aranceles del 34% sobre todos los productos estadounidenses, como respuesta directa a los gravámenes del 10% impuestos por el gobierno de Donald Trump a inicios de semana. Esta reacción rápida y contundente elevó las tensiones al máximo.

Pese a esto, Trump intentó calmar a los inversores desde su red Truth Social: “Nunca cambiaré mis políticas. Este es un gran momento para hacerse rico, más rico que nunca antes”. Sin embargo, el mensaje no logró detener la caída. El nerviosismo en los mercados indica que las promesas políticas no son suficientes para contener una situación que ya se percibe fuera de control.

¿Y ahora qué? Los datos laborales no alivian la incertidumbre

A la espera del dato de empleo de marzo, los analistas prevén un crecimiento moderado de 140.000 puestos y una tasa de desempleo estable del 4,1%. No obstante, el mercado tiene la mirada puesta en las consecuencias más estructurales del conflicto comercial. Se espera que los efectos reales sobre la inflación y el consumo empiecen a reflejarse a partir del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de marzo, que se publicará el próximo 10 de abril.

Por ahora, la economía global se enfrenta a un panorama cada vez más complejo: alta inflación, desaceleración del comercio, presión sobre los bancos y pérdida de confianza en los mercados bursátiles. La guerra comercial, más que una amenaza lejana, se ha convertido en una realidad con impacto inmediato. Y todo indica que el capítulo más difícil aún está por escribirse.

[Fuente: La Nación]

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