En un giro significativo en el conflicto, Ucrania ha aceptado la propuesta de Estados Unidos para un cese inmediato de hostilidades de 30 días, con la posibilidad de extenderlo si ambas partes lo acuerdan. La oferta fue presentada en la reunión en Yeda, Arabia Saudita, y ahora depende de la respuesta de Moscú.
Estados Unidos, que en los últimos meses había pausado su asistencia militar y de inteligencia a Kiev, ha decidido reanudar de inmediato la entrega de ayuda como parte del proceso para consolidar el acuerdo.
Washington traslada la propuesta a Moscú

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, anunció que la oferta será presentada al gobierno ruso.
«Ahora la decisión está en manos de Moscú», afirmó Rubio, insistiendo en que si Rusia realmente quiere la paz, debe aceptar la tregua.
El comunicado conjunto entre Estados Unidos y Ucrania subraya que la clave para avanzar en una solución pacífica está en la «reciprocidad rusa».
Hasta ahora, la postura de la administración de Donald Trump había sido motivo de controversia. El presidente estadounidense había suspendido la ayuda militar a Ucrania tras una reunión con el presidente Volodímir Zelenski en el Salón Oval, lo que generó tensiones en la relación bilateral.
Sin embargo, con la aceptación de la tregua por parte de Kiev, Washington ha decidido levantar la pausa en la entrega de inteligencia y asistencia en seguridad.
El presidente Zelenski celebró el avance y destacó que la propuesta abarca todo el frente, en lugar de limitarse solo a los combates en el aire y el mar, como inicialmente había planteado Ucrania.
«Ahora Washington comprende nuestros argumentos. Es una propuesta positiva», declaró el mandatario ucraniano.
Próximos pasos y expectativa por la respuesta rusa
Mientras Ucrania y Estados Unidos avanzan con la propuesta, todas las miradas están puestas en la reacción de Moscú.
Si bien el Kremlin ha expresado en varias ocasiones su disposición a negociar, el inicio de un alto al fuego depende de su aceptación y compromiso de cumplir la tregua.
Además del cese de hostilidades, el acuerdo contempla la finalización de un tratado para la extracción de minerales ucranianos, lo que podría tener un impacto en la economía del país y en el mercado global de recursos estratégicos.
Con la propuesta sobre la mesa y el apoyo renovado de Washington, el conflicto entra en una fase de incertidumbre. Si Rusia acepta la tregua, se abriría una ventana para negociaciones más amplias. Si la rechaza, la guerra podría intensificarse con el retorno del apoyo militar de EE.UU. a Ucrania.
[Fuente: DW]