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Ciencia

Un coloso errante en la Vía Láctea. El planeta que flota sin estrella, supera trece veces la masa de Júpiter y ahora revela sus secretos gracias al telescopio James Webb

En el cielo del norte brilla un objeto que no debería comportarse como un planeta, pero tampoco como una estrella. Es SIMP 0136, un gigante solitario que gira a una velocidad extrema y vaga sin órbita por la galaxia. Las nuevas observaciones del James Webb han permitido descifrar aspectos clave de su atmósfera y su naturaleza híbrida.
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En la inmensidad del cosmos, la mayoría de los planetas conocidos giran en torno a una estrella. Pero SIMP 0136 rompe con esa norma: flota libremente en la Vía Láctea, sin estar atado a ningún sol. Este objeto, ubicado a solo 20 años luz de la Tierra, tiene una masa 13 veces mayor que Júpiter, lo que lo sitúa en la delgada línea entre planeta gigante y enana marrón.

Un planeta sin rumbo que desconcierta a la ciencia

Un coloso errante en la Vía Láctea: SIMP 0136, el planeta que flota libremente y es 13 veces mayor que Júpiter
© NASA, ESA, CSA, Joseph Olmsted (STScI).

Aunque su clasificación exacta sigue en debate, lo que está claro es que SIMP 0136 es un laboratorio natural para la exometeorología. Su aislamiento permite estudiar sus características sin la interferencia de una estrella anfitriona, lo que ha llevado a descubrimientos sorprendentes sobre su atmósfera y sus variaciones de brillo.

Un objeto con una rotación extrema y una atmósfera en constante cambio

Gracias a las nuevas observaciones realizadas con el telescopio espacial James Webb, los astrónomos han detectado variaciones de brillo en SIMP 0136 que no pueden explicarse únicamente por la presencia de nubes. ¿Qué está ocurriendo en su atmósfera?

El equipo de investigación monitoreó el objeto a lo largo de dos períodos de rotación completos (cada uno de solo 2,4 horas, lo que indica una velocidad de giro impresionante). Esto permitió observar con precisión cambios en la estructura de sus nubes, en su temperatura y en la química del carbono presente en su atmósfera.

Según los astrónomos que lo estudian, la causa de estas variaciones podría ser una combinación de factores:

  • Nubes irregulares que rotan dentro y fuera de la vista.
  • Cambios de temperatura en distintas capas atmosféricas.
  • Reacciones químicas activas en su atmósfera.
  • Posibles efectos de actividad auroral.

Estas observaciones han sido clave para entender cómo funcionan las atmósferas de los gigantes gaseosos dentro y fuera del sistema solar.

El objeto más brillante de su tipo en el cielo del norte

Un coloso errante en la Vía Láctea: SIMP 0136, el planeta que flota libremente y es 13 veces mayor que Júpiter
© NASA, ESA, CSA, Joseph Olmsted (STScI).

SIMP 0136 no es solo una rareza astronómica: es el objeto más brillante de su tipo visible desde el hemisferio norte. Esto lo convierte en un blanco perfecto para los telescopios más avanzados.

Antes del James Webb, había sido estudiado con otros observatorios, como el Hubble, el Spitzer y telescopios terrestres. Sin embargo, los datos obtenidos con el Webb han revelado una complejidad tridimensional en su atmósfera que hasta ahora estaba oculta.

Un gigante errante con más preguntas que respuestas

Este coloso solitario sigue planteando incógnitas. ¿Es una enana marrón o un planeta gigante expulsado de su sistema? ¿Existen más objetos como él vagando por la galaxia?

Lo que es seguro es que SIMP 0136 sigue desafiando todo lo que creíamos saber sobre los planetas gigantes. Sus extrañas variaciones de brillo, su rotación extrema y su atmósfera en constante cambio lo convierten en uno de los objetos más enigmáticos jamás observados.

Y ahora, con el telescopio James Webb revelando cada vez más detalles, el misterio de este coloso errante podría estar más cerca de resolverse.

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