King. Getty

Imagina que has dedicado 20 años de tu vida a conseguir uno de los mayores tesoros literarios de nuestro tiempo: la mayor colección privada de libros, manuscritos originales y todo tipo de rarezas de Stephen King, y que lo pierdes todo en un día. Esto es lo que ha ocurrido en Estados Unidos.

El hombre detrás de esta desgraciada historia es Gerald Winters, quién se había pasado más de dos décadas de su vida viajando por el mundo y coleccionando todo tipo de piezas raras e invaluables de la obra literaria de King con la esperanza de abrir algún día un pequeño museo dedicado al legado del autor.

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El año pasado, Winters envolvió todas sus cosas, junto a su increíble colección, y se mudó de Tailandia a Bangor, Maine (donde King tiene una casa) para compartir sus tesoros con otros seguidores y fans del autor. Sin embargo, todo se torció esta semana tras una extraña inundación que destruyó miles de esos libros de primera edición, manuscritos y una gran variedad de otros artículos increíblemente raros que han surgido del proceso creativo de King.

Así quedó el sótano de Winters. Bangor Daily News

Según el medio Bangor Daily News, el agua que inundó el sótano de Winters fue el resultado de una tubería de agua que explotó directamente en frente del almacén donde tenía la colección. Poco después de que la tubería principal se rompiera, el sótano de Winters se llenó con agua lo suficientemente alta como para llegar a su tesoro literario y a las cajas que contenían los documentos. Como resultado de ello, la mayoría quedó destruido.

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Winters estima que casi el 90% de la colección, que también incluía obras firmadas de J.R.R. Tolkien y George R.R. Martin, fue destruida. Además, se suma un componente de muy mala suerte, ya que en circunstancias normales, la colección se habría almacenado de forma segura en los niveles superiores del almacén de Winters, pero esta fue la semana en que decidió trasladar la mayoría de los libros al sótano mientras se reorganizaba.

El hombre, lógicamente, está devastado, y sólo ha acertado a contarle a los medios que, “jamás podré reemplazar las pérdidas”. [Bangor Daily News]