La escena tuvo lugar en febrero en la costa de Sud√°frica. El fot√≥grafo Rainer Schimpf se encontraba nadando mientras filmaba una carrera de sardinas cuando de repente el mar comenz√≥ a batirse emergiendo una ballena. ‚ÄúDe repente, todo se oscureci√≥ y sent√≠ una fuerte presi√≥n en mi cadera‚ÄĚ, ha explicado.

Seg√ļn ha contado en Barcroft Animals, unos segundos antes estaba a punto de tomar una foto a un tibur√≥n. Sea como fuere, Schimpf termin√≥ de forma accidental en la boca de una ballena.

‚ÄúSaliendo de la oscuridad, surgi√≥ una ballena de Bryde que se lanzaba a por una bola de pescado y tragaba todo en su camino‚ÄĚ, dijo, agregando que sus piernas terminaron colgando de la boca del mam√≠fero. Mientras, la esposa de Schimpf y un fot√≥grafo observaron con horror desde su barco la escena. Seg√ļn el fot√≥grafo:

Sentí la presión alrededor de mi cintura e inmediatamente supe lo que había sucedido. Me incluyó accidentalmente en su boca junto con su comida principal: las sardinas.

Al parecer, la carrera de la sardina de Port Elizabeth Harbour es la mayor migraci√≥n de animales en el hemisferio sur. En esta zona, en ciertas √©pocas del a√Īo, los alcatraces, los ping√ľinos, las focas, los delfines, las ballenas y los tiburones trabajan juntos para reunir peces en cebos con los que facilitar la captura.

Advertisement

Schimpf, un conservacionista galardonado con 20 a√Īos de experiencia, dijo que la escena dur√≥ ‚Äúunos segundos‚ÄĚ:

Entonces la ballena se dio cuenta de su error y abrió la boca, liberándome. Sentí como toneladas de agua de su boca.

Cuando el fot√≥grafo finalmente lleg√≥ a la superficie, tom√≥ aliento y se reuni√≥ con otros compa√Īeros buceadores, quienes no eran conscientes del drama que hab√≠a estado a punto de ocurrir:

Nadamos de regreso a la embarcación, subimos y verificamos si la cámara y yo estábamos bien, sin huesos rotos ni costillas rotas, así que todo estaba bien. Todavía con adrenalina en la sangre y sin querer perderme la acción, volví al mar, esta vez en busca de tiburones.

Para que nos hagamos una idea, las ballenas de Bryde pueden pesar hasta 30 toneladas y por lo general comen pescado. Sin embargo, incluso si la ballena hubiera querido, no habría podido tragarse a Schimpf.

Advertisement

Estas ballenas tienen un es√≥fago relativamente peque√Īo, m√°s peque√Īo que el tama√Īo de una pelota de baloncesto, adecuado para comer presas peque√Īas como plancton, krill y sardinas, pero no algo tan grande como un humano. En realidad, probablemente sea de las ‚Äúmejores‚ÄĚ criaturas marinas que te podr√≠an confundir con comida.

Por cierto, el fot√≥grafo ha contado que ‚Äúsi tuviera que volver a nacer, me gustar√≠a hacerlo como una ballena‚ÄĚ. [The Guardian]