Captura de pantalla: YouTube

Raphael Samuel, un ejecutivo de negocios de Mumbai de 27 años, ha decidido demandar a sus padres. Su delito: traer al mundo a Samuel sin su consentimiento (en cuyo caso habría dicho que no).

La lógica de Samuel funciona más o menos así. Digamos que dos personas, sin pedirte permiso de antemano, te secuestran y te llevan a un nuevo lugar donde tu vida sería confusa y llena de sufrimiento. Siendo así, parece algo por lo que podrías demandar.

Ahora súmale que la forma en que lo hicieron fue dando a luz.

Así parte la demanda de Raphael, quién le ha explicado a la BBC que estaba obsesionado con esta idea desde que era un niño pequeño y se preguntaba por qué sus padres tenían derecho a crearlo sin su consentimiento. Debido a que no es posible pedir a los niños el consentimiento antes de que se creen, él argumenta que es un error tenerlos.

Tal y como le explicó a la cadena británica, sus padres no se han tomado mal la iniciativa del hijo, aunque también le han advertido. Según Samuel, la madre le dijo directamente: “No esperes que sea fácil contigo. Te destruiré en la corte”.

Advertisement

¿Y todo esto por qué? El argumento de Samuel se deriva de un movimiento filosófico llamado “antinatalismo”, una perspectiva que razona que cualquier nueva vida humana inevitablemente implica dolor y sufrimiento, mientras que el placer (aunque bueno) es irrelevante para aquellos que no existen o no han existido en primer lugar.

Por ello, un antinatalista finalmente concluye que hubiera sido mejor no haber nacido en primer lugar. Como le explicó a los medios esta semana:

Mi vida es buena, pero prefiero no estar aquí. Sabes que hay una habitación bonita, pero no quiero estar en esa habitación. La humanidad no tiene sentido. Mucha gente está sufriendo. Si la humanidad se extingue, la Tierra y los animales serían más felices. Ciertamente estarán mejor. Además, ningún ser humano sufrirá.

Advertisement

En realidad, el antinatalismo es parte de una clase más amplia de filosofías éticas, muchas de las cuales comienzan con premisas que la mayoría podríamos compartir, para finalmente llegar a conclusiones con las que la mayoría estaríamos en desacuerdo, como mínimo.

Dicho pensamiento antinatalista se remonta al comienzo del primer y segundo siglo DC, informa ABC, con algunas interpretaciones de Gnosticismo y Budismo que plantean la idea de que es incorrecto llevar a los niños al mundo material: un mundo lleno de sufrimiento y el mal.

Advertisement

En este caso particular, la ética centrada en el sufrimiento es un término amplio para cierta clase de filosofías que, como el antinatalismo, se centra principalmente (o exclusivamente) en la prevención del sufrimiento. Por el contrario, el utilitarismo clásico se centra principal o exclusivamente en la creación de la felicidad.

Si te preocupa principalmente la creación de la felicidad, entonces es obvio que está bien traer niños al mundo si son felices. Pero si te preocupa principalmente la prevención del sufrimiento, traer nuevas personas a la existencia garantizaría el sufrimiento.

Sea como fuere, lo mejor de esta surrealista historia es que tanto Samuel como sus padres parecen haberse tomado la situación en términos más o menos correctos. Al menos de cara al público. Como le contó el padre, no sin cierto sarcasmo, a la BBC:

Debo admirar la temeridad de mi hijo para querer llevar a sus padres a la corte sabiendo que los dos somos abogados. Y si Rafael pudiera dar una explicación racional de cómo podríamos haber buscado su consentimiento para nacer, aceptaré mi culpa.

Estoy muy contento de que mi hijo haya crecido y se haya convertido en un joven intrépido y de pensamiento independiente. Seguro que encontrará su camino hacia la felicidad.

Advertisement

Curiosamente, Rafael ha puesto la demanda en un lugar como India, donde nacen 1,5 millones de niños cada mes. Esperemos por el bien de la unidad familiar que los juzgados no fallen a su favor. [Vice, BBC]