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Ciencia

¿Un océano con energía para la vida? El enigma del peróxido en Europa reabre el debate

Un hallazgo inesperado en una de las lunas de Júpiter ha desconcertado a la comunidad científica. La presencia de peróxido de hidrógeno en regiones cálidas de Europa —y no en las frías, como se esperaba— podría ser la clave para entender si hay procesos químicos capaces de sustentar vida bajo su superficie helada.
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Europa, la misteriosa luna de Júpiter, vuelve a ser el centro de atención tras una sorprendente observación del telescopio espacial James Webb. Científicos han detectado altas concentraciones de peróxido de hidrógeno en zonas donde no debería encontrarse, lo que ha llevado a nuevos experimentos en laboratorio que podrían tener profundas implicaciones para la posibilidad de vida extraterrestre en su océano subterráneo.


Un hallazgo que desafía décadas de teoría

Durante años, se asumía que el peróxido de hidrógeno (H₂O₂) en lunas heladas como Europa solo se acumulaba en sus regiones polares más frías. Sin embargo, las observaciones del JWST han desmentido esa creencia al identificar la mayor concentración de esta sustancia en una zona ecuatorial cálida llamada Tara Regio.

¿Un océano con energía para la vida? El enigma del peróxido en Europa reabre el debate
© Pexels- Pixabay

Este dato desconcertante motivó a Bereket Mamo, joven investigador de la Universidad de Texas en San Antonio, a proponer una serie de experimentos para la NASA. Su hipótesis partía de un detalle clave: en esas regiones con más peróxido también se detectaban niveles inusuales de dióxido de carbono (CO₂), lo que podría ser la pieza que faltaba en el rompecabezas.


Experimentos que imitan a Europa

Gracias a una beca, Mamo y su equipo llevaron a cabo sus experimentos en el laboratorio del SwRI (Instituto de Investigación del Sudoeste). Allí simularon las condiciones de Europa: bajas temperaturas, hielo de agua mezclado con CO₂ y exposición a radiación en forma de electrones energéticos.

El resultado fue claro: la presencia de dióxido de carbono aumentaba significativamente la producción de peróxido de hidrógeno en el hielo, incluso en temperaturas como las que hay en Tara Regio. Esto no solo explicaría el hallazgo del JWST, sino que sugiere un proceso químico activo en la superficie de Europa.


¿Vida bajo el hielo?

Este ciclo de materiales —del océano al hielo y de vuelta al océano— podría permitir que sustancias oxidantes como el peróxido de hidrógeno interactúen con compuestos del fondo marino y liberen energía. Y si hay energía química… hay posibilidades de vida.

Aunque todavía no hay pruebas definitivas, este estudio amplía la idea de que Europa no es solo un desierto helado, sino un entorno dinámico con los ingredientes básicos que, en la Tierra, permiten la existencia de vida.

Fuente: Noticias de la Ciencia y la Tecnología.

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