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Un país latinoamericano inicia el camino para entrar a EE. UU. sin visa

Uno de los requisitos más codiciados por turistas y empresarios de todo el mundo es la posibilidad de ingresar a Estados Unidos sin necesidad de una visa. Ahora, un país de América Latina ha comenzado oficialmente el proceso para formar parte del programa que lo permite, aunque no será tarea sencilla
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Poder viajar a Estados Unidos sin tener que pasar por una entrevista consular o justificar el motivo de entrada sigue siendo un privilegio limitado a ciudadanos de 42 países, entre ellos España, Francia, Japón o Australia. Esto es posible gracias al Visa Waiver Program (VWP), una iniciativa del Gobierno estadounidense que permite la entrada por turismo o negocios durante un máximo de 90 días sin necesidad de visado tradicional.

Quienes viajan bajo este sistema solo deben gestionar una autorización electrónica de viaje (ESTA) antes de embarcar, lo cual representa un trámite mucho más ágil y menos restrictivo. Pero formar parte del VWP no es simple: el país interesado debe cumplir con exigencias de seguridad fronteriza, emisión de documentos biométricos, colaboración activa con agencias de inteligencia y, especialmente, mantener una baja tasa de rechazo de visados previos.

Mientras la mayoría de los países miembros del VWP son europeos o asiáticos, el acceso para países de América Latina ha sido muy limitado. Chile es el único que forma parte actualmente. Por eso ha generado tanto interés la noticia de que un país latinoamericano ha iniciado formalmente el proceso para sumarse.

Argentina quiere volver a entrar al programa tras más de dos décadas

Argentina Y Su Vuelta Al Vwp
© Freepik

Este lunes, el presidente Javier Milei recibió en Buenos Aires a la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, para dar inicio a las gestiones que podrían devolver al país su lugar en el VWP, del que fue parte entre 1996 y 2002.

La salida en aquel entonces fue consecuencia directa de la crisis económica de 2001. Desde entonces, cualquier argentino que desee ingresar a EE. UU. por turismo debe solicitar una visa de no inmigrante, pagar la tasa correspondiente y presentarse a una entrevista. Recuperar la exención sería un hito importante, tanto simbólico como práctico, para las relaciones bilaterales.

Sin embargo, no será inmediato. Uno de los requisitos más difíciles de cumplir es la tasa de rechazo de visados, que debe ser inferior al 3%. En 2024, Argentina registró una tasa del 8,9%, muy por encima del umbral permitido. Este indicador se calcula en función del número de solicitudes rechazadas frente al total de aplicaciones, y no puede maquillarse ni corregirse fácilmente.

Además de ese desafío estadístico, el país debe superar controles técnicos relacionados con la seguridad documental, la lucha contra el terrorismo y la cooperación judicial. Según fuentes del propio Gobierno argentino, este proceso podría tomar varios meses, dependiendo de la velocidad con la que se adapten las políticas nacionales a los requisitos de Washington.

Un gesto político que busca acercar agendas

El Encuentro Entre Milei Y Kristi Noem
© Oficina del Presidente – X

El encuentro entre Milei y Noem no es un hecho aislado. Forma parte de un acercamiento más amplio entre Buenos Aires y Washington, marcado por visitas recíprocas de altos funcionarios en los últimos meses. Estados Unidos ha recibido a ministros argentinos clave y, a su vez, ha enviado representantes estratégicos como el secretario del Tesoro y el jefe del Comando Sur.

Noem, exgobernadora de Dakota del Sur y firme defensora del endurecimiento migratorio, ha ganado notoriedad dentro del equipo de Donald Trump por su retórica frontal contra la inmigración irregular. Su visita a Argentina refuerza el mensaje de que EE. UU. está dispuesto a abrir ciertas puertas… siempre que sus condiciones sean aceptadas sin matices.

La reactivación del proceso de ingreso al VWP debe leerse también en clave geopolítica: Estados Unidos busca reforzar alianzas con gobiernos alineados ideológicamente en la región, en especial aquellos que promueven políticas de libre mercado y cooperación en defensa.

De lograrse, el ingreso de Argentina al programa sería un paso inédito desde la salida de 2002, y una mejora real para miles de ciudadanos que cada año deben pasar por largos trámites para obtener una visa. A corto plazo, todo dependerá del cumplimiento técnico. A largo plazo, también influirá la sintonía política entre ambos gobiernos.

[Fuente: La Nación]

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