Cuando hablamos de crisis climática, solemos pensar en emisiones, sequías o deshielo. Sin embargo, uno de los grandes frentes abiertos está en los bosques que se pierden cada año y en la necesidad de recuperarlos. En este contexto, un país africano tomó una decisión histórica: plantar cientos de millones de árboles en cuestión de horas, una acción que lo catapultó a los titulares globales y que, años después, sigue generando impactos profundos tanto en su territorio como en su población.
Cómo un país decidió plantar árboles para sobrevivir (y terminó batiendo un récord mundial)

La nación que protagonizó esta operación de reforestación sin precedentes fue Etiopía, que en 2019 lanzó la campaña Green Legacy, un programa estatal concebido para revertir décadas de degradación ambiental. La superficie forestal etíope se había desplomado con el paso del tiempo, afectando al suelo, la agricultura, la disponibilidad de agua y, en consecuencia, a la seguridad alimentaria.
El Gobierno apostó por una estrategia ambiciosa: movilizar a millones de personas para plantar árboles en un solo día. El resultado superó todas las expectativas: 350 millones de árboles plantados en apenas 12 horas, un récord mundial que, según cálculos oficiales, formó parte de un total de 4.000 millones de árboles durante 2019.
La iniciativa no quedó ahí. En 2025, Etiopía repitió el programa y duplicó la marca: más de 700 millones de árboles plantados en un solo día. Según las cifras presentadas por el propio Gobierno, desde el inicio de Green Legacy se han plantado más de 47.500 millones de árboles, con una tasa de supervivencia superior al 60%.
Sin embargo, detrás de este éxito masivo empezaron a aparecer efectos inesperados que obligaron a revisar algunas partes del programa.
Qué efectos tuvo realmente Green Legacy: beneficios, riesgos y señales de alerta

Aunque el impacto positivo de la campaña es evidente —incluyendo un aumento de la cobertura forestal hasta más del 23% del país— los expertos destacan que una operación de esta magnitud también trae consecuencias que no siempre se ven en los titulares.
1. Cambios en la cubierta forestal… pero con matices
Etiopía ha recuperado una parte del terreno perdido gracias a la reforestación. Antes de Green Legacy, las cifras históricas situaban la cobertura forestal nacional en torno al 14%. Hoy supera el 23%. Sin embargo, algunas regiones han señalado problemas derivados de la plantación masiva de especies no nativas o de árboles que requieren más agua de la que el terreno puede soportar.
2. Más árboles, pero también más presión hídrica
En zonas áridas y semiáridas —frecuentes en Etiopía— la plantación de especies mal adaptadas puede competir con cultivos y pozos locales por el agua disponible. Algunos especialistas advierten que ciertas áreas han mostrado signos de estrés hídrico por la densidad de árboles plantados en poco tiempo.
3. Reforestación estratégica, pero con desigualdades
Aunque Green Legacy ha tenido efectos positivos en la recuperación de suelos, la reducción de la erosión y la mejora de la resiliencia frente a sequías, no todas las regiones del país han experimentado los mismos beneficios. Las áreas más rurales y pobres, donde la pérdida de bosques había sido más severa, siguen reclamando inversión y apoyo técnico.
4. Un impulso a la seguridad alimentaria
Una parte del programa se centró en árboles frutales y especies productivas. Esto ha ayudado a reforzar la seguridad alimentaria y la productividad agrícola, especialmente en zonas degradadas. La reforestación útil —no solo simbólica— es uno de los puntos fuertes del proyecto.
Lo que está claro es que Etiopía ha demostrado que una movilización nacional puede cambiar la trayectoria ambiental de un país entero… pero también que los programas de esta escala requieren planificación, seguimiento y correcciones para evitar efectos secundarios no deseados.
[Fuente: Diario Uno]