Durante décadas, la ciencia se ha centrado en erradicar los tumores primarios. Sin embargo, un reciente descubrimiento acaba de poner el foco en un enemigo silencioso: los virus respiratorios. Investigadores de Estados Unidos y Reino Unido han demostrado que infecciones como la gripe o la covid pueden reactivar células cancerosas dormidas, provocando metástasis años después de un diagnóstico inicial superado. Este hallazgo podría cambiar la forma en que se vigila y trata el cáncer en pacientes en remisión.
Infecciones que despiertan al cáncer
El estudio, publicado en Nature, muestra que virus respiratorios como el de la gripe o el SARS-CoV-2 pueden actuar como detonantes de la metástasis. En ratones con cáncer de mama, la infección gripal provocó una expansión agresiva de tumores en los pulmones. No es el virus en sí el que reactiva el cáncer, sino la respuesta inflamatoria del sistema inmune.
La molécula clave es la interleucina 6, encargada de iniciar esa respuesta inmunitaria. Cuando actúa en un pulmón con células tumorales dormidas, les envía una señal de “despertar”, lo que desencadena su proliferación.

Datos alarmantes en humanos
Los investigadores analizaron casi 5.000 pacientes del Biobanco del Reino Unido y comprobaron que los enfermos de cáncer que habían contraído covid tenían el doble de riesgo de fallecer. Un estudio adicional con 37.000 pacientes de cáncer de mama en EE. UU. reveló que la infección por coronavirus aumenta en un 50 % el riesgo de metástasis pulmonar.
Estos resultados dan una posible explicación al aumento de muertes por cáncer durante los primeros años de la pandemia y podrían redefinir la vigilancia médica en supervivientes oncológicos.
¿Un tratamiento inesperado?
Existen ya fármacos aprobados que bloquean la interleucina 6 y se usan en casos graves de covid. Según Mercedes Rincón, inmunóloga española afincada en EE. UU., esto abre la puerta a ensayos clínicos específicos que busquen prevenir metástasis con antiinflamatorios durante o después de infecciones víricas.

Otros expertos, como el oncólogo Javier de Castro o el investigador José María Adrover, coinciden en que este descubrimiento es crucial. Plantea no solo nuevas terapias, sino también nuevas preguntas: ¿Deberían vacunarse los pacientes en remisión contra estos virus? ¿Y monitorizarse durante la temporada de infecciones?
Una amenaza invisible que ya estaba ahí
El cáncer podría estar sembrando sus semillas desde las primeras fases de la enfermedad, dejando células “adormecidas” en distintos órganos. Solo esperan el momento adecuado para activarse, y un simple resfriado podría ser ese detonante. Gracias a este hallazgo, la medicina tiene ahora nuevas pistas para anticiparse a la metástasis, el enemigo más letal del cáncer.