El brote de hantavirus que comenzó en el MV Hondius sigue en riesgo de propagación.
El jueves por la mañana las autoridades sanitarias de los Países Bajos informaron de un potencial caso vinculado con una mujer holandesa de 69 años que abordó un vuelo pero descendió del avión antes del despegue. Se trata de un tripulante que iba en el avión y que presenta síntomas leves, por lo que se ha hospitalizado a esa persona por precaución. Las autoridades están esperando los resultados de los análisis y pruebas para confirmar si contrajo la enfermedad.
“La OMS conoce los informes de otras personas con síntomas que podrían haber estado en contacto con uno de los pasajeros. En todos los casos nos mantenemos en contacto permanente con las autoridades correspondientes”, dijo el director general de la OMS Tedros Adhanom Ghebreyesus en la rueda de prensa del jueves.
¿Casos secundarios?
Al 7 de mayo hay cinco casos confirmados de hantavirus y tres de fuerte sospecha, todos vinculados al Hondius, según la OMS. Son casos cuya causa es el virus andino, una especie de hantavirus que se sabe que puede contagiarse de persona a persona.
Todos los casos que hay hasta ahora se produjeron entre personas que estaban a bordo del crucero. El primero fue el de un hombre residente de Países Bajos que enfermó el 6 de abril y murió cuatro días después. Su contacto estrecho, la mujer holandesa, empezó a sentirse enferma unas dos semanas más tarde, y dejó el crucero el 24 de abril, llegando a la isla de Santa Elena en el océano Atlántico sur. Desde allí la mujer voló a Johannesburgo, Sudáfrica, y el 25 de abril quiso tomar el vuelo de KLM desde Johannesburgo a Países Bajos, según las autoridades sanitarias, pero la tripulación le pidió que se bajara del avión debido a que estaba enferma. La mujer murió al día siguiente en una sala de emergencias del área, y los análisis posteriores confirmaron que tenía hantavirus.
El tripulante estaba a bordo del vuelo de KLM y según el Ministerio de Salud de los Países Bajos, ahora la persona está aislada con síntomas leves en el Centro Médico de la Universidad de Amsterdam mientras se llevan a cabo los análisis que determinarán cuál es su enfermedad.
Si sus análisis son positivos, se trataría del primer caso secundario del brote, por contagio fuera del crucero. Varios medios informaron ayer que un residente francés que voló con la mujer holandesa también era un caso sospechoso de hantavirus. Pero un vocero de la OMS le dijo el miércoles a Gizmodo que eso no se había confirmado y ahora parece que el informe fue resultado de un error de traducción, ya que otros medios informaron que las autoridades de Francia habían detectado un “caso de contacto” vinculado al vuelo, probablemente en el sentido de que a la persona se la está monitoreando por precaución y no porque evidencie síntomas activos de la infección.
El miércoles se evacuaron a tres personas enfermas que estaban a bordo del Hondius. Hasta el momento, según funcionarios de la OMS, el resto de los pasajeros y tripulantes no presentan síntomas de enfermedad y se espera que el fin de semana el buque amarre en las Islas Canarias (a pesar de que el gobierno local no está de acuerdo).
Con todo, es posible que haya más casos. Se cree que unos 40 pasajeros dejaron el crucero y llegaron a Santa Elena al mismo tiempo que la mujer holandesa, informó Associated Press el jueves. Y como entre la exposición al virus y la aparición de los síntomas puede pasar un tiempo relativamente prolongado, las autoridades están intentando rastrear y monitorear a estos pasajeros y a quienes han estado en contacto con ellos.
“El período de incubación del virus andino puede ser de unas seis semanas, por lo que es posible que se informe de nuevos casos”, dijo el jueves Adhanom Ghebreyesus.
Dicho esto, las autoridades sanitarias siguen diciendo que el brote presenta un riesgo bajo para la población general.