Logan Paul es uno de los youtubers más populares del mundo, con 15 millones de suscriptores. No parece ser, eso sí, uno de los más sensatos. Después de promocionar durante días el que sería “su vídeo más impactante” hasta la fecha, ayer primer día del año subía uno en el que aparecía con un cadáver real, desatando la polémica.

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Dicho vídeo tenía lugar en Aokigahara, también conocido como “el bosque de los suicidios” japónes, en la laderas del archiconocido Monte Fuji. Es un sitio de aspecto tenebroso y con una vegetación tan densa en algunas partes que apenas llega la luz. Es el lugar en el que más gente se ha suicidado en Japón y el segundo lugar con más registros de suicidios del mundo, 500 desde 1950, tras el Golden Gate de San Francisco. En 2016 se estrenó de hecho The Forest, una película de terror con Natalie Dormer (Margaery Tyrell en Juego de Tronos) en la que esta se adentra en Aokihagara para buscar a su hermana desaparecida.

La idea original, al menos segĂşn proclama Logan, era grabarse con unos amigos en el lugar, pasar la noche allĂ­, imitar la pelĂ­cula, hacer el tonto y asustarse los unos a otros.

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Pero el que juega con fuego al final se acaba quemando y, tras pasar unas horas en el bosque, Logan acabó encontrando un cadáver, real, colgando de un árbol. Tras ello, no solo decidió filmarlo y grabarse con un gorro ridículo junto a él sino que lo editó, lo modificó para borrarle la cara (se siguen viendo las manos, el cuerpo y la postura general) y lo subió a YouTube con sendos mensajes al principio y al final.

Tras su publicación, las críticas inundaron el canal de Paul y sus redes sociales, propiciando que, unas horas más tarde, retirase el vídeo y emitiese un comunicado de disculpas. “No lo hago por las visitas. Ya consigo visitas. Lo hice por que pensé que podía generar una concienciación positiva en internet, y no causar esta tormenta de negatividad. Nunca fue mi intención”

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El suceso llega después de un año en el que varias personalidades de YouTube se han manifestado en contra de los términos de monetización del servicio. Es frecuente que el algoritmo automatizado dirima que un vídeo no es “apto para la monetización” por motivos tan aleatorios y poco rígidos como la música empleada o alguna imagen concreta. Frente a eso, muchos se quejan de que youtubers como Logan deberían estar baneados de la plataforma, pero no lo hacen porque son una sustancial fuente de ingresos: