En un catálogo donde abundan las historias previsibles, Santita aparece como una propuesta que, como suele señalar Kotaku cuando surgen ficciones inesperadas, no se limita a contar un romance, sino que utiliza ese punto de partida para explorar todo lo que queda sin resolver con el paso del tiempo.
Un pasado que nunca terminó de cerrarse
La historia arranca con una imagen difícil de olvidar: una boda que no llegó a celebrarse, cuando María José decide abandonar a su prometido tras un accidente que cambia su vida, dejando un vacío que permanece intacto durante dos décadas.
Una protagonista que desafía lo habitual
Interpretada por Paulina Dávila, Santita se aleja de los estereotipos habituales del género, ya que es una mujer compleja, directa y con un humor que incomoda tanto como conecta, construyendo un personaje que no busca generar lástima ni idealización.
¿Qué harías si te encontraras con el amor de tu vida luego de veinte años de ocultarle un secreto inconfesable?. La serie ‘Santita’, protagonizada por Paulina Dávila y Gael García Bernal, llega en abril de este año. pic.twitter.com/tHEMHWDDlT
— Netflix Latinoamérica (@NetflixLAT) January 22, 2026
Un reencuentro que lo cambia todo
El regreso de Alejandro, interpretado por Gael García Bernal, reabre una historia que parecía enterrada, obligando a ambos personajes a enfrentarse a decisiones pasadas y a preguntas que nunca encontraron respuesta.
Un relato que mezcla tonos sin perder coherencia
La serie se mueve entre el drama romántico y un humor ácido que evita los lugares comunes, apostando por una narrativa que construye tensión desde lo emocional sin necesidad de recurrir a giros exagerados.
Un entorno que refuerza la historia
youtube.com/watch?v=IuFXSz_-MzQ&t=4s
Una narrativa que apuesta por lo íntimo
Con un formato de siete episodios, Santita avanza a través de revelaciones progresivas, construyendo una historia que se apoya en los silencios, las tensiones y las decisiones que marcan a los personajes.
Cuando el pasado vuelve sin pedir permiso
Más allá del romance, la serie plantea una idea que atraviesa toda la narrativa, mostrando cómo el tiempo no siempre cierra las heridas, sino que a veces las deja suspendidas hasta que alguien decide enfrentarlas.
Porque algunas historias no terminan cuando deberían.
Terminan cuando alguien se atreve a mirarlas de nuevo.