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Ciencia

Una cámara oculta junto a la tumba de Tutankamón podría reavivar el misterio de Nefertiti

Nuevos estudios geofísicos detectaron un posible corredor y estructuras de ángulos rectos cerca de la tumba KV62. Los investigadores creen que podrían pertenecer a un complejo funerario mayor, aunque todavía no existen pruebas suficientes para asegurar que se trate de la tumba perdida de Nefertiti.
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Desde que Howard Carter descubrió la tumba de Tutankamón en 1922, el pequeño tamaño de la cámara funeraria y la disposición inusual de sus espacios han alimentado numerosas preguntas. A ese misterio se suma otro todavía sin resolver: el paradero de Nefertiti, cuya tumba y momia nunca han sido identificadas de manera concluyente.

Ambos enigmas volvieron a cruzarse después de que una nueva investigación detectara anomalías cerca del muro norte de la tumba de Tutankamón. Los resultados sugieren que bajo la roca podría existir un corredor cubierto de escombros y otras estructuras que no habían aparecido claramente en exploraciones anteriores.

Un radar detectó estructuras que no parecen naturales

El equipo combinó dos técnicas diferentes. Por un lado, utilizó radar de penetración terrestre desde el interior de KV62. Por otro, realizó mediciones de gravedad alrededor de la tumba para identificar cambios en la densidad del subsuelo.

Los datos revelaron lo que parece ser un corredor de aproximadamente dos metros de ancho que se aleja de la cámara funeraria, además de varias formas con ángulos rectos dispuestas paralelamente al muro norte.

Esto podría explicar por qué investigaciones anteriores llegaron a resultados contradictorios. Muchos de los escaneos buscaban un gran espacio vacío inmediatamente detrás de la pared, mientras que la nueva hipótesis plantea una estructura parcialmente rellena de sedimentos o escombros.

Una cámara oculta junto a la tumba de Tutankamón podría reavivar el misterio de Nefertiti
© National Geographic – Youtube.

La hipótesis de Nefertiti lleva más de una década abierta

La posibilidad de que la tumba de Tutankamón esconda otra cámara fue planteada en 2015 por el egiptólogo Nicholas Reeves.

Al estudiar imágenes de alta resolución del interior, Reeves identificó líneas y grietas en las paredes que interpretó como posibles restos de antiguas puertas selladas. Su hipótesis proponía que KV62 podría ser solo una parte de una tumba anterior y considerablemente mayor.

Según esa idea, Tutankamón habría sido enterrado apresuradamente en una sección del complejo después de su muerte prematura, mientras otra parte permanecería cerrada.

El nombre de Nefertiti surgió inmediatamente debido a su enorme importancia durante el reinado de Akenatón y al hecho de que su lugar de enterramiento continúa siendo desconocido.

Una anomalía podría esconder una sala con objetos

Entre las señales detectadas destaca una región denominada “anomalía 7”.

Se trata de una zona predominantemente de baja densidad que rodea una estructura cuadrangular más densa. Una interpretación posible es que exista allí un espacio parcialmente vacío con objetos en su interior. Sin embargo, los propios investigadores reconocen que las señales se encuentran cerca del límite de sensibilidad de los instrumentos.

Por eso, detectar una anomalía no equivale a haber encontrado una cámara funeraria, y mucho menos permite identificar a quién podría pertenecer.

Los resultados anteriores fueron contradictorios

La historia de esta búsqueda obliga a actuar con cautela.

En 2016, las autoridades egipcias anunciaron que los primeros estudios con radar indicaban una alta probabilidad de espacios ocultos. Pero en 2018, otra investigación concluyó que no existían evidencias convincentes de cámaras adicionales detrás de las paredes de Tutankamón.

Ahora, los nuevos datos vuelven a abrir el debate.

Especialistas independientes consideran plausible la existencia de estructuras, aunque advierten que todavía faltan pruebas directas.

Una diminuta cámara podría resolver el misterio

El siguiente paso sería mucho más decisivo. Si el Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto concede la autorización, los investigadores podrían realizar pequeñas perforaciones e introducir cámaras diminutas para observar directamente qué existe detrás de las anomalías.

Ese procedimiento podría comenzar en noviembre de 2026.

Hasta entonces, la posibilidad de encontrar la tumba de Nefertiti sigue siendo una hipótesis. Pero, más de un siglo después del descubrimiento de Tutankamón, una parte del Valle de los Reyes podría seguir escondiendo espacios que Howard Carter nunca llegó a ver.

 

 

Fuente: Xataka.

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