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Ciencia

Una estrella “renació” hace 30 años y los científicos acaban de detectar un nuevo cambio

El Objeto de Sakurai protagoniza uno de los fenómenos más extraños de la astronomía: después de “renacer” hace tres décadas, nuevas observaciones muestran que vuelve a calentarse mientras expulsa enormes cantidades de material al espacio.
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El Objeto de Sakurai, una estrella situada a unos 10.000 años luz de la Tierra, está atravesando una nueva transformación después de protagonizar hace aproximadamente tres décadas uno de los fenómenos estelares más extraordinarios observados por los astrónomos.

Conocida oficialmente como V4334 Sagittarii, la estrella llamó la atención en 1996 cuando aumentó rápidamente su brillo pese a encontrarse en una etapa muy avanzada de su evolución. El fenómeno parecía haber hecho retroceder temporalmente su reloj estelar.

Ahora, nuevas observaciones muestran que Sakurai está volviendo a calentarse y expulsando grandes cantidades de material mediante un intenso viento estelar. El fenómeno ofrece una oportunidad excepcional: observar en apenas unas décadas cambios evolutivos que normalmente resultan extremadamente difíciles de seguir directamente.

¿Cómo puede una estrella “volver de la muerte”?

Para comprender lo ocurrido con Sakurai primero hay que entender qué sucede cuando muere una estrella similar al Sol.

Durante la mayor parte de su existencia, estas estrellas producen energía mediante la fusión nuclear, utilizando inicialmente hidrógeno y, en etapas posteriores, helio. Cuando el combustible disponible se agota, la estrella atraviesa una serie de transformaciones, expulsa sus capas exteriores y deja atrás un núcleo extremadamente caliente y compacto que terminará convirtiéndose en una enana blanca.

Sin embargo, en circunstancias excepcionales puede producirse algo diferente.

Una capa de helio que todavía rodea al núcleo puede volver a encenderse repentinamente mediante un fenómeno conocido como pulso térmico muy tardío. La enorme cantidad de energía liberada provoca que la estrella vuelva a expandirse y enfriarse, adquiriendo temporalmente características propias de una fase anterior de su evolución.

Por este motivo, estos objetos reciben el nombre de “estrellas renacidas”. En realidad, no resucitan, pero su evolución parece retroceder durante un breve periodo antes de continuar hacia su destino final.

Astrónomos siguen en tiempo real la transformación de una estrella que “volvió a la vida”
© Video News – Youtube.

¿Qué está ocurriendo ahora con el Objeto de Sakurai?

Las nuevas observaciones muestran que la estrella ha comenzado nuevamente a aumentar su temperatura mientras pierde material a un ritmo extraordinariamente elevado.

Sakurai alcanza actualmente una temperatura aproximada de 30.500 Kelvin, más de cinco veces la temperatura de la superficie del Sol, situada alrededor de los 5.800 K.

El material expulsado por la estrella se desplaza a aproximadamente 500 kilómetros por segundo, equivalentes a unos 1,8 millones de kilómetros por hora.

Esta velocidad, por sí sola, no es lo más sorprendente. El viento solar, por ejemplo, puede alcanzar velocidades comparables e incluso superiores dependiendo de las condiciones. Lo excepcional es la cantidad de materia que Sakurai está expulsando.

Las estimaciones sitúan su pérdida de masa alrededor de 1,1 millonésimas de la masa del Sol cada año, una tasa enormemente superior a la pérdida de material que experimenta nuestra estrella mediante el viento solar.

Una estrella prácticamente sin hidrógeno

El análisis de la luz procedente de Sakurai también permite conocer su composición química.

Su espectro revela grandes cantidades de carbono y helio, pero muy poco hidrógeno, características relacionadas con las estrellas centrales de nebulosas planetarias de tipo [WC].

Aunque su espectro comparte algunas propiedades con las estrellas Wolf-Rayet, existe una diferencia fundamental. Las Wolf-Rayet clásicas proceden de estrellas extremadamente masivas, mientras que el Objeto de Sakurai es el remanente de una estrella de masa baja o intermedia que atraviesa las últimas etapas de su evolución.

Su transformación permite así observar prácticamente en tiempo real cómo una estrella renacida vuelve a evolucionar hacia temperaturas cada vez mayores.

Astrónomos siguen en tiempo real la transformación de una estrella que “volvió a la vida”
© Video News – Youtube.

Un laboratorio estelar que evoluciona ante nuestros ojos

La importancia del Objeto de Sakurai reside especialmente en la velocidad con la que está cambiando.

La evolución de las estrellas normalmente ocurre durante millones o miles de millones de años. Los astrónomos no pueden seguir la vida completa de una sola estrella y, por ello, reconstruyen su evolución comparando numerosas estrellas que se encuentran en diferentes etapas.

Sakurai ofrece algo muy diferente.

Parte de su transformación está ocurriendo dentro de la vida profesional de los mismos investigadores que comenzaron a estudiarla durante la década de 1990. En apenas 30 años ha sido posible observar su repentino renacimiento, su expansión, su enfriamiento y ahora el comienzo de una nueva fase de calentamiento.

El seguimiento durante los próximos años permitirá determinar cómo continúa aumentando su temperatura, cómo cambia el potente viento estelar y cuándo comenzará a aproximarse nuevamente a su estado final.

El Objeto de Sakurai se ha convertido así en uno de los pocos laboratorios naturales donde los astrónomos pueden estudiar una de las últimas etapas de la evolución de una estrella mientras ocurre ante sus propios ojos.

 

 

Fuente: EspacioTech.

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