En materia de derechos sociales, el mayor error suele ser darlos por definitivos. La historia demuestra que los avances pueden retroceder con la misma rapidez con la que se lograron. Mrs. America parte de esa idea para mirar al pasado y advertir sobre el presente: una miniserie brillante que reconstruye una de las batallas feministas más decisivas —y más frágiles— de la historia reciente de Estados Unidos.
Una historia real que sigue resonando
Disponible en Disney+, Mrs. America recrea el intenso conflicto político y social en torno a la ratificación de la Enmienda de Igualdad de Derechos (ERA), un intento histórico de garantizar constitucionalmente la igualdad entre hombres y mujeres en Estados Unidos.
La serie muestra cómo distintas figuras clave del feminismo —como Gloria Steinem, Betty Friedan o Shirley Chisholm— lideraron un movimiento que parecía imparable… hasta que dejó de serlo.
MRS AMERICA. Una clase sobre cómo escribir una serie coral enfocándose en cada uno de sus personajes. Nos cuenta sobre la segunda ola de feminismo en EEUU eligiendo como protagonista a una militante pro vida de derecha encarnada por Cate Blanchett. Villana protagonista. Great TV. pic.twitter.com/i6V6N6M9x4
— Mariana Levy (@marianevy) October 3, 2022
El otro lado del feminismo
En el centro del relato se sitúa Phyllis Schlafly, interpretada por una imponente Cate Blanchett. Abogada, conservadora y profundamente influyente, Schlafly se convirtió en la principal opositora de la enmienda, defendiendo que el feminismo amenazaba el rol tradicional de la mujer como ama de casa y pilar familiar.
Lejos de caricaturizarla, la serie construye un personaje complejo, incómodo y fascinante: una mujer que lucha por mantener su propio poder dentro de un sistema que, paradójicamente, limita a las mujeres.
Un reparto que eleva el discurso
Además de Blanchett, Mrs. America cuenta con un elenco coral difícil de igualar. Rose Byrne brilla como Gloria Steinem, mientras que Sarah Paulson aporta capas de contradicción y ambición a su personaje. Cada actriz construye figuras llenas de matices, lejos de héroes o villanos absolutos.
El resultado es un mosaico de mujeres enfrentadas entre sí, no solo por ideología, sino también por clase, visibilidad y acceso al poder.
Una revolución frágil y costosa
Uno de los grandes logros de la serie es mostrar que las conquistas sociales no siempre se pierden por falta de lucha, sino por divisiones internas y alianzas inesperadas. Muchas de las tensiones que atraviesan Mrs. America resuenan hoy en movimientos contemporáneos como el #MeToo, recordando que las batallas culturales tienden a repetirse.
La serie expone cómo algunas mujeres encontraron en el sistema conservador una forma de preservar su estatus, incluso a costa de frenar avances colectivos. Una idea incómoda, pero necesaria.
Nueve episodios que siguen importando
Con una estructura contenida, ritmo preciso y un guion afilado, Mrs. America no solo reconstruye un episodio clave de la historia estadounidense: lo conecta directamente con el presente. Es una miniserie que incomoda, provoca y obliga a reflexionar sobre lo fácil que es perder lo que parecía ganado.
Por eso, años después de su estreno, sigue siendo una de esas series que no solo merece verse, sino mantenerse viva.
Fuente: SensaCine.