Ambientada a finales del siglo XIX y basada en una novela superventas, la serie ofrece un relato contenido, elegante y con más capas de las que aparenta a simple vista.
Un misterio victoriano entre ciencia, fe y leyendas
La serpiente de Essex se sitúa en 1893 y sigue la historia de Cora Seaborne, una mujer que acaba de enviudar y que, tras liberarse de un matrimonio opresivo, decide empezar de nuevo lejos de Londres. Su destino es Aldwinter, un pequeño pueblo costero del condado de Essex marcado por una inquietante leyenda local: la supuesta existencia de una serpiente marina que acecha la zona.
Cora, interpretada por Claire Danes, no cree en lo sobrenatural. Fascinada por la ciencia y la paleontología, está convencida de que la criatura podría ser un vestigio de especies prehistóricas. Su investigación, sin embargo, choca con el miedo de los habitantes del pueblo, que atribuyen cualquier tragedia a la mítica bestia.

Tom Hiddleston en uno de sus papeles más sobrios
Tom Hiddleston encarna a Will Ransome, el párroco de Aldwinter, un hombre profundamente religioso pero también abierto al diálogo y a la duda. El vínculo que se crea entre Will y Cora es el corazón emocional de la serie: una relación marcada por el respeto, la tensión intelectual y un romanticismo contenido, muy lejos de los tópicos habituales.
El reparto principal se completa con Frank Dillane y Clémence Poésy, que aportan matices y profundidad a una historia coral donde cada personaje arrastra sus propias contradicciones.
Una adaptación que estuvo a punto de ser muy distinta
La serie está basada en la novela homónima de Sarah Perry y fue creada para televisión por Anna Symon. Como curiosidad, el papel de Cora estuvo inicialmente pensado para Keira Knightley, que abandonó el proyecto durante la pandemia por motivos familiares.
Visualmente cuidada, con una fotografía que potencia la atmósfera brumosa y melancólica del paisaje costero, La serpiente de Essex destaca por su ritmo pausado y su tono reflexivo.
Una miniserie perfecta para un maratón breve
Uno de sus grandes atractivos es precisamente su formato cerrado. Con solo seis episodios, la historia se desarrolla y se cierra sin alargamientos innecesarios ni promesas de futuras temporadas que nunca llegan. Todo empieza y termina donde debe.
Disponible actualmente en Apple TV+, La serpiente de Essex es una de esas miniseries que no hacen ruido, pero dejan poso. Si te la perdiste en su estreno, hoy es el momento ideal para darle una oportunidad.
Fuente: SensaCine.